Clinton y Trump suspendieron sus campañas a raíz de la matanza

Desde el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hasta los familiares del hombre negro que murió el martes por disparos policiales a quemarropa, todo Estados Unidos y hasta la ONU llamaron a la calma en la escalada de violencia que culminó anteanoche con la masacre de cinco policías en un tiroteo en Dallas.


Solo desentonó el vicegobernador de Texas, quien se desahogó contra el movimiento Black Lives Matter y los "bocones" de las redes sociales que "odian a la policía" en declaraciones a la cadena Fox News.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró cuatro días de luto y el izado de las banderas a media asta en señal de duelo, informó la agencia de noticias EFE.
"Como señal de respeto por las víctimas del atentado contra agentes de policía perpetrado el jueves 7 de julio de 2016 en Dallas, Texas, por la autoridad investida en mí como presidente, ordeno que la bandera de Estados Unidos ondee a media asta en la Casa Blanca y en todos los edificios públicos" hasta el 12 de julio, indicó Obama desde Varsovia, donde participará de una cumbre de la OTAN.
La candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, en tanto, lamentó en la red social Twitter ayer la matanza y dijo estar "de luto por los oficiales tiroteados en el ejercicio de su sagrado deber de proteger a los manifestantes pacíficos".
Mientras, su rival republicano Donald Trump, en el usual tono de campaña con que aborda toda contingencia, pidió un liderazgo "más fuerte" para evitar este tipo de sucesos y consideró "una agresión" contra Estados Unidos el ataque.
"Debemos restaurar la ley y el orden. Debemos recuperar la confianza de nuestra gente para que puedan estar sanos y salvos en sus hogares y en la calle", resaltó Trump en un comunicado.
Ambos candidatos cancelaron sus actividades de campaña tras el tiroteo, señaló la cadena CNN.
La fiscal general, Loretta Lynch, calificó de "tragedia insondable" el tiroteo y pidió calma al país ante las muertes de afroamericanos a manos de policías en Luisiana y Minnesota el martes y miércoles.
Lynch reconoció que muchos estadounidenses sentían miedo y desamparo tras "una semana de profundo dolor, congoja y pérdidas", que incluyó esas dos muertes, pero agregó que "la respuesta no tiene que ser la violencia".
Los familiares de Alton Sterling, el hombre negro al que dos policías blancos dispararon y mataron a quemarropa el martes en Luisiana, llamaron ayer a la calma tras la matanza en Dallas.
"Creemos que los policías que violan la confianza pública y su formación no se deben tomar como representativos del sistema judicial del país", dijo en un comunicado la familia de Sterling, quien murió por disparos a quemarropa de agentes que ya lo habían reducido en el suelo fuera de un local comercial en Baton Rouge, capital de Luisiana.
"Responder a la violencia con más violencia no es una solución", dijeron los familiares sobre el caso que tiene conmocionado al país, en el marco de la manifestación en la que la muerte de Sterling era el principal motivo.
También el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el asesinato, pero insistió también en la necesidad de investigar "de forma integral" las recientes muertes de negros en incidentes con agentes en otros puntos del país.
"No hay justificación para esta violencia", dijo sobre los hechos violentos en Dallas el portavoz del diplomático coreano Farhan Haq, que aseguró que la organización considera "extremadamente alarmante" lo sucedido.
"Estas muertes deben ser sujeto de una investigación a fondo e imparcial. Una vez más ponen el énfasis en la necesidad de dar respuesta a la discriminación, incluidas las disparidades raciales en la aplicación de la ley, de forma integral", señaló Ban por medio del portavoz.
Pero en un tono diametralmente opuesto, el vicegobernador de Texas, Dan Patrick, acusó hoy a los manifestantes de "hipocresía" por huir de los disparos, y culpó por la masacre a Black Lives Matter -un grupo de activistas por la vida de los negros- y al "odio a la policía" en "las redes sociales".
Ante la cadena de noticias Fox News, el funcionario afirmó que "todos esos manifestantes de anoche dieron media vuelta y esperaban que los hombres y las mujeres vestidos de azul los protegieran"
"¡Qué hipócritas!", estalló Patrick, visiblemente conmovido, y culpó a los "bocones" de Black Lives Matter por "crear situaciones como la que vimos anoche". Si la violencia contra la policía no termina, agregó, la policía dejará de proteger a los ciudadanos.

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