Cocha: "esa temporada fue un cuento escrito por un guionista de Hollywood"

"Se dio todo, porque definimos en casa después de tanto tiempo, con un equipo ultra identificado con la gente y con la ciudad", asegura el ex base del Gimnasia que ganó el título de la Liga Nacional 2005-2006. El "Negro" fue uno de los baluartes de aquel equipo histórico y hoy, a la distancia, evoca esos momentos con emoción. "Es una cosa maravillosa haber podido vivir eso y no me lo voy a olvidar nunca más", sentencia.

Gabriel Cocha es uno de los deportistas de Comodoro Rivadavia que ha trascendido con éxito las fronteras de la ciudad y de Chubut. Además, es uno de los pocos que pudo festejar un título de una competencia de primer nivel con su gente.
En el 10º aniversario del campeonato de Gimnasia y Esgrima en la Liga Nacional de Básquetbol 2005-2006, el "Negro" puede revivir aquel logro histórico con miradas que contrastan: por un lado, la alegría de salir campeón en su Comodoro, y por el otro, el reproche por no haber disfrutado aquella aguerrida final ante Libertad de Sunchales.
"Lo que recuerdo es que estaba extremadamente concentrado, tenía una misión muy clara, que era ponerme cara a cara con (Sebastián) Ginóbili. Esa era mi función defensiva, perseguirlo todo lo que pudiera y sacarlo del partido.
Eso también provocó que no pudiera disfrutar tanto de lo que sucedía afuera, porque el hecho de concentrarte en algo hace que te olvides de todo lo demás", reconoce Gabriel, en diálogo telefónico con El Patagónico desde Buenos Aires.
Cocha, quien actualmente vive el básquet como comentarista del canal DxTV, en las transmisiones de los partidos del TNA (Torneo Nacional de Ascenso), evoca aquella definición "de película".
"Esa temporada fue un cuento escrito por un guionista de película de Hollywood, por cómo se dio, por cómo estábamos y por el final. Hay gente que me dice 'ustedes perdieron a propósito el quinto en Sunchales, para ganar el sexto de local'. Yo te puedo asegurar que no. ¡Ni empedo! Perdimos el quinto porque lo perdimos. Uno quiere terminar la serie lo más rápido posible", sentencia.
Pero las cosas se dieron así, y la historia se escribió de esa manera. "Se dio todo, porque definimos en casa después de tanto tiempo, con un equipo ultra identificado con la gente y con la ciudad. Tuve el privilegio de poder haber estado dentro de la cancha en un momento como ese, en mi ciudad, con mi gente, con mis amigos en la tribuna, con mi vieja que me iba a ver siempre", resalta.
"Es una cosa maravillosa haber podido vivir eso y no me lo voy a olvidar nunca más. Me lo preguntás ahora, después de diez años, y para mí es como que pasó la semana pasada. Es impresionante", afirma.
Por todo eso, para el "Negro", sin entrar en otras comparaciones, el título con Gimnasia es su mayor logro en el profesionalismo. "Es difícil comparar ese campeonato con otros logros, pero como profesional, es lo más importante que me pasó", admite.

EL GRUPO, LA GENTE Y UN REPROCHE ETERNO
A la distancia, Gabriel Cocha se arrepiente de no haber disfrutado del todo ese campeonato, y hace hincapié en un grupo y un público fuera de serie.
"No sé si lo disfruté tanto. Tanto entrenamiento para un objetivo, porque en definitiva, si trabajás en grupo, no depende todo de uno. Eso trato de aconsejarles a mis hijos, que traten de encontrarse en las cosas que hagan, que traten de buscarse buenos compañeros. Hoy tengo 45 años y, si bien puedo hacer cosas solo, no me van a salir tan bien como si las hago en equipo. Estoy acostumbrado a eso y me parece que es lo mejor", enfatiza.
En ese sentido, afirma: "Son enseñanzas que me dejó ese año, que fue realmente maravilloso para mí. Ese campeonato no fue de doce, sino de una ciudad entera. Espero que todo el mundo se acuerde, que lo disfrute, que se acuerde de los buenos momentos y que hagamos fuerza para que venga otro rápido".
La parte "negativa" para Cocha, es el hecho de no haber podido vivir a pleno ese momento. "Lo negativo es que no pude disfrutar todo lo de afuera y me quiero morir. Hubiese querido hacer tantas cosas... Como ir tres horas antes a la cancha y ver a la gente haciendo cola, mirar de reojo cómo estaba la cancha. Son cosas que no hice, y me doy cuenta que se puede llegar al objetivo y disfrutar un poco de las cosas", remarca.
Por lo tanto, ese reproche será eterno. "¿Viste cuando preguntan si uno cambiaría algo, y la gente dice que no cambiaría nada? ¡Mentira! ¿Cómo no te vas a arrepentir de algo que no hiciste? Yo me arrepiento de miles, y si volviera a nacer, trataría de hacer esas cosas para ver qué pasa dentro de uno", confiesa Gabriel, un ícono del deporte que ha sabido trasladar las enseñanzas que le dio el básquetbol a la vida misma.

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