Comodoro se manifestó contra la represión en Leleque

Cerca de 100 personas se manifestaron ayer por el centro de Comodoro Rivadavia en repudio de la represión que sufrió Lof de Resistencia Cushamen. Los manifestantes cortaron en forma parcial la ruta nacional 3 y entregaron panfletos a los conductores. Un comodorense contó lo que vivieron su mujer y su hija durante la represión de Gendarmería y la Policía.


Con banderas y carteles, distintas organizaciones sociales y partidos políticos de izquierda se manifestaron ayer por el centro de Comodoro Rivadavia, en repudio a la represión que sufrió el Lof de Resistencia Mapuche en Cushamen, por parte de Gendarmería y la Policía de Chubut.
Cerca de 100 personas, minutos después de las 11, se apostaron sobre Güemes y San Martín. Los integrantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Partido del Trabajo y del Pueblo y la CTA levantaron sus banderas y acompañados por integrantes de los pueblos originarios, entre otras organizaciones, decidieron marchar hasta el pie del Cerro Chenque, sobre la ruta nacional 3.
Por la manifestación se vio interrumpido el tránsito, pero sólo en forma parcial, ya que una vez que se liberaba un carril, recién los manifestantes cubrían el otro. Los conductores, en tanto, se dividieron entre los que apoyaban y repudiaban el reclamo, influidos algunos por desconocimiento del tema y otros más preocupados por su propia demora que por alguna cabeza rota de algún semejante en la cordillera.

EL DOLOR DE
LA REPRESION
Pablo González, un descendiente mapuche que participó de la convocatoria, contó que vive en Comodoro Rivadavia junto a su familia y que su mujer, Mirta, y su hija, Naomi (11) sufrieron la represión de la fuerza nacional, y luego de Infantería de la Policía del Chubut.
"Mi hija y mi señora la pasaron muy mal, fueron brutalmente golpeadas, las trataron de la peor manera. Fue bastante feo y desde acá la situación fue bastante mala porque no tuve contacto recién hasta el otro día y me enteré que la pasaron muy mal", dijo.
González denunció que a su hija "la tuvieron a punto de pistola, siendo que es una niña de 11 años. Estaba encapuchada porque estaban largando los matafuegos; se cubría la cara para no aspirar eso, y después que le apuntaron con la escopeta y le sacaron la capucha se dieron cuenta de que era una nena y quisieron arreglar la 'macana' con un caramelo".
Además aseguró que su esposa, familiar directa de Miguel Ñancuche Nahuelquir -considerado el fundador de Cushamen- le contó que la policía apenas llegó dijo "acá hay que matar a uno. Esa es la idea; tratar de exterminarnos de vuelta, como hace 200 años lo quiso hacer Julio Argentino Roca. Pero no van a poder".
Por su parte Daniel Loncon, de la Cátedra Libre de Pueblos Originarios que se dicta en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, consideró que la represión en Leleque fue un retroceso en la política que se aplicaba hasta hace poco más de un año, tanto a nivel nacional como en la provincia.
"Marcadamente es un retroceso. Si bien se habían organizado dos mesas de diálogo, la tercera nunca llegó porque el Gobierno de la provincia del Chubut la rompió unilateralmente", consideró.
"La comunidad sigue diciendo que quiere dialogar, que es un conflicto político y que necesariamente tiene que tener una salida política, y lamentablemente el gobierno eligió la represión; tanto el Gobierno nacional como el Gobierno provincial porque hemos visto la escalada de violencia que ha tenido el gobernador (Mario) Das Neves", sentenció.
La manifestación de ayer se extendió hasta luego del mediodía, con largas filas de vehículos producto del congestionamiento del tránsito, pero también con un fuerte apoyo de la comunidad sobre este hecho que deja una huella dolorosa en Chubut.

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