Comodoro: en solo diez años 19 hijos perdieron a sus madres

Las mujeres muertas en manos de hombres violentos que actuaron movidos por celos, venganza, ira o en ocasión de robo es larga, y más extensa es aún la cantidad de hijos: niños, adolescentes y adultos que perdieron a sus madres. En un día de movilización nacional en contra de la violencia de género recordamos sus historias.

Iris Martinez era madre de seis hijos, cuatro de los cuales fueron concebidos con Wenceslao Alonso González Vejar, el mismo hombre que con 6 puñaladas terminó con su vida, frente a sus propios hijos el 23 de julio de 2009.

La hija mayor del matrimonio, señaló como autor del femicidio a su padre, por este hecho el hombre fue condenado a prisión perpetua. Desde que fue hallado por personal policial, ensangrentado al lado del cuerpo de su mujer ya sin vida nunca puso resistencia. El caso fue caratulado como "homicidio agravado por el vínculo", dado que la figura del "femicidio" aún no era contemplada por el código penal argentino.

Ana María Molina, madre de dos hijos murió el 9 de marzo 2012 después de 48 horas de agonía. La mujer que residía en el Isidro Quiroga desde el 2011 denunciaba los continuos tiroteos que sufría su vivienda. Esos ataques habrían constituido una venganza de un grupo de dicho barrio que estaba convencido de que la mujer lo había delatado ante la policía, sindicándolos de guardar armas en sus viviendas.

El crímen de Molina, fue caratulado como "homicidio agravado" y tenía como principal sospechoso a "Casate" Vargas un hombre conocido en la zona sur por sus antecedentes delictivos, desde que fue imputado en 2012, permanecía prófugo hasta el pasado mes de julio que fue detectado en Buenos Aires y volvió a la ciudad.

Maria Hilda Cárdenas de 81 años fue hallada sin vida por su hija en la mañana del 26 de junio de 2012 cuando fue a visitarla a su vivienda en el barrio Las Flores. Los asesinos le ataron las manos y la tiraron sobre su cama donde la estrangularon con una soga. Los ladrones buscaban dinero y hasta ahora la policía no pudo esclarecer el caso.

Daniela Flores de 26 años, tenía dos hijos cuando su vida fue violentamente interrumpida. La joven fue víctima de femicidio el 27 de enero 2013, en manos de Segundo Vargas, su pareja. Vargas, tras una discusión le asestó un profundo corte en el cuello y otro en el pecho. Por este crimen, el hombre fue condenado a 20 años de prisión y tras la impugnación de la sentencia la Cámara Penal le redujo la pena a 12 años.

Norma Juana Curiqueo de 62 años, era portera su hijo Héctor Arismendi ya adolescente estaba vinculada a bandas violentas de la zona sur de la ciudad, sería él a quien iban destinados los dos disparos que terminaron con la vida de la mujer cuando se disponía a servir el almuerzo para su familia. El responsable de los disparos fue identificado como Sergio Sebastián "Checho" Flores y fue condenado el año pasado a 8 años de cárcel durante un juicio abreviado.

Anahí Támara Copa tenia 21 años y una familia compuesta por su pareja y sus dos pequeños una de seis años y un bebe de un año. La noche del ocho de diciembre de 2015 mientras amamantaba a su bebé una bala perforó las paredes de su vivienda y la mató. Los responsables fueron identificados como Rodrigo Soto y a Diego Serrano, condenados por homicidio agravado por uso de arma de fuego recibieron 12 y 13 años de prisión.

Vanesa Farias de 38 años, transitaba el segundo mes de embarazo cuando fue asesinada por su ex pareja Horacio Atay, el 23 de marzo del corriente año. Tres meses su femicida estuvo prófugo de la justicia hasta que fue hallado ahorcado en Bahía Blanca sin fondos para seguir su escape. Ambos tenían tres hijos en común el más pequeño de 3 años, todos quedaron al resguardo de su familia materna tras el trágico descenlace.

Lidia Peralta de 54 años, era madre y abuela, la muerte la encontró en manos de su ex yerno el prefecto Osvaldo Soria. Para proteger a su hija y a sus nietos de los reiterados actos de violencia que propinaba el hombre los había llevado a vivir a su casa, a la misma casa donde se desató la "Masacre de Standard Centro".

Soria quería herir a su mujer de por vida, y así lo hizo irrumpió con su arma de servicio en la casa de su ex concubina Fabiana Cárdenas y acabó con las vidas de Lidia Peralta (54) y Gustavo Contreras (29) –madre y hermano de la mujer- además de dejar malheridos a los dos hijos de su ex pareja, Yasmin de 14 años murió horas más tarde en el Hospital Regional y Lautaro se recupera del daño psicológico ocasionado. Lidia perdió la vida minutos antes que su hijo y dejó nietos y dos hijas ahora pidiendo justicia.

Son 19 hijos en la última década que perdieron a sus madres en manos de hombres violentos, que las mataron por celos, por ira, en ocasión de robo, por venganza, los móviles son tan diversos como las preguntas que esos hijos no podrán responderse porque para matar no hay fundamentos.

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