Con confitería en el hall

El inicio de obras en el aeropuerto, como es lógico, generó inconvenientes y cambios en algunos sectores. El más notorio es el que se registra en la confitería de la planta alta, que quedó reducida en estos momentos a un pequeño rectángulo. Para compensar se decidió habilitar las restantes mesas en la planta baja.
Todo pasajero que ingresa se encuentra, en consecuencia, con mesas y sillas en un lugar impensado, algo que genera una incomodidad para algunos y ventajas para otros que, mientras hacen la cola del check-in, se van tomando un cafecito hasta que les llega el turno para elegir asientos, marcar pasajes y despachar su equipaje.

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