Con lágrimas de agradecimiento despidieron al doctor Pettinari

Una gran cantidad de personas se acercó ayer a la sala velatoria de la SCPL para despedir al reconocido médico cirujano Ricardo Luis Pettinari. Las puertas del recinto ubicado sobre Yrigoyen estuvieron abiertas para que familiares, amigos, colegas y pacientes le dijeran adiós a un hombre que dedicó su vida a salvar otras.

La comunidad de Comodoro Rivadavia está de luto. Su familia y sus colegas lo extrañan. Sus pacientes le agradecen con un guiño al cielo. Ese es el recuerdo que deja el doctor Ricardo Luis Pettinari.
Fue un soñador, un luchador, un maestro. "Dejó de ser mi papá para ser un padre colectivo para esta ciudad", manifestó Santiago Pettinari, el viernes a pocas horas del fallecimiento de su padre.
Estas palabras se comprobaron ayer cuando cientos de personas se reunieron para darle el último adiós.
Incluso pacientes de diferentes partes de la provincia como Lago Puelo, Sarmiento, Esquel, Trelew, entre otros, estuvieron presentes ayer en la sala velatoria de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL).
"Hace diez años que me operó de la pierna, cuando todos me dijeron que la única solución que me quedaba era la amputación", manifestó Claudio Esparza, habitante de Lago Puelo que viajó especialmente para despedirlo.
El velatorio comenzó a las 12, pero antes ya se registraba una gran cantidad de personas esperando en la puerta para decirle adiós un hombre que honró el delantal blanco que llevaba puesto.
"Seguramente estará atendiendo a Dios" sostuvo una de sus colegas mientras miraba el cielo. "Debe estar viendo si su delantal está limpio porque es capaz de volver solo para llevarse uno como a él le gustaba, contó otro mientras se secaba las lágrimas con un pañuelo regalado por el mismo Pettinari.
"El doctor", "Doc" o "El Tano" como lo conocía la comunidad tenía ese tipo de gestos que lo hacían un distinto entre sus pares. Volver a su casa para buscar un delantal enteramente blanco o tomarse todo el tiempo del mundo solo para lavarse las manos, eran las constantes de un hombre que marcó una época en la medicina de esta ciudad.

LA VIDA DESPUES DEL DOLOR

"El Tano" fue una persona de carácter alegre que siempre trataba de robar una sonrisa a sus compañeros. Tenía una sola debilidad que eran los niños. Podía pasar horas jugando con los más pequeños en cualquier parte.
Por sus manos pasaron una infinidad de pacientes. Generaciones de familias atravesaron la puerta de su consultorio. "Me operó hace cuatro años con una tranquilidad y una seguridad que no me transmitió nadie más. Es una pérdida muy grande. Sentí un gran vacío cuando me enteré", recordó Analía Sánchez, embarazada de su tercer hijo que aseguró que si es varón le pondrá los nombres del médico como símbolo de agradecimiento.

HASTA LUEGO "TANO"

El mundo de la medicina perdió a un hombre que glorificaba el título de médico. "Todavía no nos damos cuenta de lo grande que fue este hombre para esta ciudad. El tiempo se encargará de poner las cosas en su lugar y de darle el reconocimiento que el 'Tano' se merece", sostuvo su amigo y colega Enrique Klingler, quien se encontraba fuera de Comodoro Rivadavia y regresó especialmente para despedir a quien considera su segundo padre.
El recuerdo de Pettinari estará vigente en cada uno de sus familiares, amigos y los pacientes que tuvo a lo largo de su vida en sus consultorios del Sanatorio La Española y del Hospital Regional. Por esa razón, sus seres queridos esparcirán sus cenizas hoy en el mar frente a ese último centro asistencial.

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