Con mayoría opositora, el Senado brasileño debatía el impeachment

Antes del comienzo de la votación, el Partido de los Trabajadores demandó que se suspenda la sesión, petición que fue rechazada.

El presidente del Senado, Renán Calheiros, poco antes de iniciar la histórica sesión que anoche, al cierre de esta edición, se aprestaba a definir el futuro de la mandataria brasileña dio por hecho que la votación se inclinará por la apertura del juicio político, en el que se investigará a Rousseff por alteraciones en la presentación de las cuentas públicas. Para conseguir el impeachment, la oposición necesita 41 votos sobre 81.
"Esperaba que este proceso no llegara al Senado Federal, un proceso de impeachment (...) es largo, traumático, no produce resultados inmediatos", señaló el senador a periodistas en Brasilia.
Si ocurre lo esperado, la mandataria será apartada del cargo por seis meses mientras dura el juicio. En su lugar asumirá su vicepresidente Michel Temer, a quien Rousseff ha acusado de "traición" por urdir un "golpe" para derrocarla. Centenares de piquetes de rutas y avenidas en las principales ciudades de Brasil ya se pronuncian en su contra.
"Voy a tener con el nuevo presidente de la república la misma relación que tuve con la presidenta Dilma. Es incompatible que un presidente del Senado participe en la conformación de un gobierno. Voy a colaborar institucionalmente", sinceró Calheiros, quien pertenece al mismo partido de Temer, el centrista PMDB.
Según las expectativas, la jefa de Estado recibirá más de las mitad de los votos de los 81 senadores para ser suspendida de la jefatura del Estado, luego de 13 años de gobiernos del Partido de los Trabajadores, iniciados con Luiz Inácio Lula da Silva en 2003.
Antes, el Partido de los Trabajadores demandó que se suspenda la sesión, petición que fue rechazada.
La solicitud fue planteada por la senadora Gleisi Hoffmann, quien se apoyó en una acción contra el proceso intentaba este martes por la Abogacía General del Estado ante la Corte Suprema, en la que se exige que se declare la "nulidad" de todo el trámite por supuestos "vicios" procesales.
Según Hoffmann, el Senado debería suspender sus trabajos hasta tanto el Supremo se pronuncie sobre esa demanda, lo cual fue negado por Calheiros, quien fundamentó su decisión tanto en el reglamento interno de la Cámara Alta como en sentencias previas del tribunal constitucional, que han avalado la legitimidad del proceso. Más tarde, finalmente se conoció que la Corte rechazó el recurso del gobierno.

OPOSICION SIN TREGUA
El Partido de los Trabajadores (PT) anunció ayer el inicio de una oposición "sin tregua" al gobierno interino del vicepresidente Michel Temer, al que califican de golpista, en caso de que se confirmen las previsiones y el Senado suspenda por seis meses a la mandataria Dilma Rousseff.
"Vamos a prepararnos para hacer una oposición dura porque no lo reconocemos a Temer como presidente, porque será fruto de un golpe y no vamos a aceptar el paquete de medidas que prepara para destruir los derechos laborales conseguidos a lo largo de la historia", dijo el senador Lindbergh Farias.
El bloque del PT en la Cámara de Diputados convocó a la prensa para anunciar su estrategia frente a un eventual gobierno de Temer.
"Ahora vamos a actuar en la oposición, con la agenda del PT, no de una coalición oficialista en el Congreso, y vamos a traer asuntos que no fueron tratados durante el gobierno que era de coalición", dijo Affonso Florence, jefe del bloque del PT en la cámara baja.
La diputada Maria do Rosario Nunes, quien fue ministra de Derechos Humanos de Rousseff, aseguró por su parte que el Congreso presidido por Eduardo Cunha, aliado de Temer, "bloqueó todas las medidas contra la crisis económica y fue responsable del golpismo y de la falta de salida del país de la crisis".
"Es un golpe como en Paraguay o en Honduras", subrayó Nunes.
Eduardo Fontana dijo que la inestabilidad política "seguirá durante los meses que Dilma se encuentre suspendida" y que una de las soluciones pasa por la expulsión de Cunha, acusado de múltiples delitos de corrupción e impulsor del impeachment.
"Lo que Temer buscó con este juicio político fue una elección indirecta que reemplace su baja popularidad, porque nadie lo votaría", se quejó Fontana.
Las declaraciones fueron realizadas en medio de la votación del Senado en la cual el gobierno ya admitía la derrota que sufrirá para suspender a la presidenta del cargo y después de que el juez Teori Zavascki, del Supremo Tribunal Federal, rechazara un recurso para anular el proceso de destitución.

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