Confirman a trabajadores el traslado a Córdoba del Centro del Control Aéreo

La Empresa Argentina de Navegación Aérea Sociedad del Estado oficializó ayer a sus 35 empleados de Comodoro que en diciembre hará efectivo el traslado del Centro de Control Aéreo de esta ciudad a Córdoba. La firma de capitales mixtos les ofreció a los empleados instalarse en esa ciudad, pagándose su propio alquiler, o bien ser transferidos a la Torre de Control, donde habría personal excedente.

El gerente operativo de Empresa Argentina de Navegación Aérea Sociedad del Estado (EDEANA) llegó ayer a Comodoro Rivadavia para oficializar la intención de trasladar el Centro de Control Aéreo de esta ciudad a Córdoba. Según pudo confirmar El Patagónico, el encuentro tuvo lugar al mediodía y allí se plantearon las diferentes alternativas para los 35 trabajadores de esta empresa con participación de capital estatal.
En principio las opciones serían tres: trasladarse a Córdoba donde se continuará realizando el control de los vuelos de la Patagonia (desde Bahía Blanca a la Antártida); desvincularse o ser trasladados a la Torre de Control del aeropuerto Mosconi.
Las posibilidades no convencieron a los trabajadores por varias razones. En el primer caso porque en caso de mudarse a Córdoba deberán pagar de su bolsillo el alquiler de su vivienda, además de lo que implica el desarraigo y el traslado de una familia. Claro que a cambio de ello recibirían una indemnización de 150 mil pesos.
Esta no es la mejor opción para los trabajadores, principalmente para aquellos que ya formaron su familia y su pareja cuenta con un empleo estable en Comdoro (en algunos casos mejor renumerados). Además, en caso de ejecutarse los traslados la empresa tampoco tendrá la obligación legal de mantener las fuentes laborales a corto plazo, algo que si bien es posible que no suceda, no da certezas, teniendo en cuenta que en diciembre algunos trabajadores que pertenecían a Fuerza Aérea pidieron la baja ante el ofrecimiento de la firma, señalaron.
La posibilidad de ser transferidos a la Torre de Control, en tanto, tampoco resulta atractiva. En principio porque esa área tendría excedente de personal y los trabajadores saben que a futuro quienes no sean tenidos en cuenta en la planta permanente, volverán a recibir un ofrecimiento de este tipo; es decir el traslado.
Por supuesto la última opción, ser desvinculados, no seduce a nadie, menos en un contexto de crisis, recorte y ajuste que impulsa el gobierno nacional de Mauricio Macri Blanco Villegas.
De este modo, el panorama no es el mejor para los trabajadores que deberán tomar una decisión antes del 30 de junio, en virtud de que en diciembre se hará efectivo el traslado del Centro que en 2016 fue remodelado y actualizado con una inversión que demandó más de $3.000.000 para el Estado, ya que en ese momento todavía dependía de la Fuerza Aérea.

PEDIRAN LA INTERVENCION DEL GOBERNADOR

En el latente conflicto, que en este caso no podrá ser escenario de medidas de fuerza o retenciones de servicios por tratarse de una prestación pública, ya interviene la Secretaría de Trabajo. La justicia laboral de Chubut que dirige Marcial Paz, actuó de oficio durante la última semana, luego de que trascendiera la posibilidad del traslado, tal como confirmó en su edición de ayer El Patagónico.
El delegado local, Rodrigo Paz, explicó que “legalmente la empresa tiene derecho a modificar las condiciones de trabajo”, sin embargo aclaró que este recurso denominado "Jus Variandi" “tiene un límite razonable y que no cause ni un perjuicio moral ni económico a los trabajadores”.
Los límites de ese derecho al que hizo mención Paz están estipulados por la Ley de Trabajo. El artículo 76 dice que “el empleador está facultado para introducir todos aquellos cambios relativos a la forma y modalidades de la prestación del trabajo, en tanto esos cambios no importen un ejercicio irrazonable de esa facultad, ni alteren modalidades esenciales del contrato, ni causen perjuicio material ni moral al trabajador”. Y asegura que cuando el empleador disponga medidas vedadas por ese artículo, el empleado podrá considerarse despedido sin causa.
De esta forma, la medida solo se puede aplicar cuando se ejerce razonablemente y no en forma caprichosa o arbitraria. Además las modificaciones laborales no pueden “alterar modalidades esenciales del contrato”, “causar un perjuicio material al trabajador" ni "causarle un perjuicio moral", algo que podría ser discutido teniendo en cuenta que un traslado los obligaría a pagar un alquiler. La normativa, en caso de que se viole alguna de estas limitaciones, indica que el trabajador puede considerarse despedido y deberá ser indemnizado.
Lo cierto es que los trabajadores, lejos de pensar esta opción quieren conservar su fuente laboral y seguir controlando los cielos de la Patagonia. Detrás de ellos también está el personal que trabaja en forma indirecta en la dependencia y, por su supuesto, sus familias.
Por lo pronto, los controladores solicitarán una audiencia con el gobernador Mario Das Neves para que intervenga en este ajuste que está aplicando la empresa de capital estatal, la cual argumenta razones operativas y presupuestarias, teniendo en cuenta la inversión que tienen que realizar a futuro. También pedirán la intervención del senador Alfredo Luenzo para que traslade la inquietud a las autoridades del Ministerio de Transporte de Nación que conduce Guillermo Dietrich.

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