Continúan los allanamientos para esclarecer el crimen de Velázquez

Más de diez allanamientos se concretaron en la jornada del miércoles por el asesinato de Pedro Velázquez, de 58 años, ocurrido en los primeros minutos de ese mismo día en el barrio 17 de Octubre de esta ciudad, por parte de un grupo de encapuchados que también vestía indumentaria de uso policial.

Caleta Olivia (agencia)

Según precisaron fuentes oficiales, los procedimientos se concretaron en viviendas de los barrios 17 de Octubre, Rotary 23, Gobernador Gregores, 25 de Mayo e incluso en las casas usurpadas del plan de 187 Viviendas.
Indistintamente, se secuestraron una cantidad de armas de fuego no precisadas, entre tumberas, revólveres y pistolas, además de "elementos de uso policial" que quedaron sujetos a pericias.
Paralelamente se confirmó que hasta el momento solo hay un detenido, pero ya fueron identificados otros presuntos autores.
Las órdenes fueron extendidas por el Juzgado de Instrucción 2, a cargo de Mario Albarrán, y concretadas por efectivos de la División Delitos Complejos y Narcotráfico, Fuerzas Especiales y distintas comisarías de la ciudad.
Un equipo periodístico de El Patagónico dialogó nuevamente ayer con los familiares de la víctima que se encontraban en la vivienda ubicada en la calle Julio Carpio 175, donde ocurrió el hecho.
Allí reinaba un clima de angustia, tristeza, desesperanza e impotencia, ya que en el interior estaba siendo velado Pedro, en una sala cuyo ataúd se encontraba rodeado de velas y de sus seres queridos.

ASEGURAN QUE
FUERON SEIS
Sonia Velázquez, una de sus hijas que presenció el fatal desenlace, aclaró que eran seis las personas que llegaron hasta su casa, con "ropa de policía: botas, pantalón, chalecos y también con escopetas (presumiblemente Itakas) y picanas, pero solo entraron cuatro, mientras otras dos hacían de campana".
Contó que inmediatamente después de ocurrido el trágico suceso se comunicó telefónicamente con una comisaría diciendo que "nos entraron a robar, son un montón", pero como respuesta solo recibió un "ah, bueno", añadiendo que "me dejaron en espera y no me dijeron más nada".
También criticó que no les enviaran una ambulancia, a pesar de que ella había dicho que su padre estaba gravemente herido, por lo cual debieron trasladarlo por sus propios medios.
"Mi padre no se quiso resistir al robo, sino que quiso defender a mi mamá porque pensó que la estaban atacando a ella y ahí fue cuando el tipo se le tiró encima. Nosotros estábamos dentro de la casa y escuchamos los disparos de un arma", dijo entre sollozos.

"LOS DEBE HABER
RECONOCIDO"
Vale recordar que tras balear y herir mortalmente a Velázquez, los sujetos huyeron llevándose consigo alrededor de 10 mil pesos.
Sonia estimó que "él los debe haber reconocido y por eso le dispararon. Además el perro ni siquiera ladró cuando ellos entraron".
La joven también aclaró que si bien su padre trabajaba en el corralón, el mismo no era de su propiedad. "Era un hombre humilde y trabajador que no le hacía daño a nadie, todos lo conocían y lo saludaban cuando lo veían pasar", manifestó.
Ahora también se sabe que en el momento en que su hija entró a la morgue, observó que su padre tenía varias puñaladas en distintas partes del cuerpo. Para argumentar sus dichos, mostró a El Patagónico una serie de fotografías que pudo tomarle al cuerpo de Pedro, en donde podían observarse heridas punzocortantes en la cabeza y lateral derecho del abdomen.
Cabe mencionar que Pedro Velázquez era padre de siete hijos (uno fallecido) y abuelo de ocho nietos: cinco varones y tres nenas.

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