Crítica: Chevrolet Trailblazer 2017

Al igual que la S10, la Trailblazer recibió pocos cambios estéticos, pero bien puntuales y fáciles de identificar. La trompa se rediseñó por completo, con nueva parrilla, paragolpes y ópticas. Los faros sumaron luces diurnas de leds.

En la parte trasera, las ópticas tienen un plástico transparente, que no es de lo más acertado.
En el lateral, resaltan las nuevas llantas de aleación. Antes eran de 17 pulgadas. Ahora son de 18 y tienen un diseño más llamativo. Los neumáticos tienen medidas 265/60R18.
En este punto ya resulta inevitable hablar de su rival más directa: la Toyota SW4. Es la única otra SUV derivada de pick-up (en este caso, la Hilux), que se vende en nuestro mercado.
A pesar de eso, la Trailblazer se sigue viendo elegante y original. Esto último, debido en gran parte a que no tuvo mucha difusión ni ventas en la Argentina.
Los cambios en el habitáculo son los mismos que en la S10 High Country. Tiene tapizados de nuevo diseño, un tablero de instrumentos con una computadora de abordo más completa, desapareció el comando circular del climatizador y sumó la pantalla táctil multimedia de ocho pulgadas.
Esta pantalla concentra las funciones del sistema MyLink, del GPS, de la cámara de retroceso y del Mirror Screen (para Android Auto y Apple Car Play).
El tablero de la Trailblazer sumó nuevas funciones, como indicador en tiempo real de la presión de los neumáticos. Pero no alcanza a igualar al tablero de las nuevas Hilux/SW4: el más completo del segmento.
La Trailblazer se ofrece de serie en la Argentina con tres filas de asientos, para siete pasajeros. Y acá es donde Chevrolet le saca una buena ventaja a Toyota. La tercera fila tiene más espacio para las piernas que en la SW4. Está pensada para que ahí también puedan viajar dos adultos. En la SW4, el espacio es más restringido y sólo para niños.
A diferencia de la S10, que sólo tiene doble airbag frontal en toda la gama, la Trailblazer cuenta con un mejor equipamiento de seguridad pasiva. Son aquellos dispositivos que están diseñados para minimizar los daños de un accidente: ofrece seis airbags (agrega dos laterales delanteros y dos de cortina) y anclajes Isofix para sillas infantiles (dos, en la segunda fila de asientos). La Toyota SW4 saca ventaja al ofrecer también airbag para las rodillas del conductor.

MOTOR Y TRANSMISION

El motor VM Motori sigue siendo el mismo de siempre, pero en la Trailblazer recibió las mismas mejoras que en la S10 2017.
Es un turbodiesel de 2.8 litros, con 200 caballos de potencia y 500 Nm de torque. Sólo se ofrece con caja automática de seis velocidades y doble tracción con reductora. Tiene más potencia y torque que el motor de la Toyota SW4 (177 cv y 420 Nm). La única diferencia es que la marca japonesa ofrece, además, una versión con caja manual de seis velocidades.
Para reducir ruidos y vibraciones, se instalaron nuevos soportes para el motor y la transmisión. Además, se cambió el electroventilador por un ventilador con embrague viscoso (consume menos energía). Y se instaló un monitoreo permanente de la carga de batería, para usar el alternador sólo cuando es necesario (reduce el consumo de combustible y alarga la vida útil de la batería).
En Brasil, la Trailblazer se ofrece también con un motor más potente. Es naftero, V6, tiene 3.6 litros y 239 caballos de potencia. Autoblog la probó en Brasil y es sencillamente espectacular. Por supuesto, es mucho más cara, pero es una buena opción para la Argentina, si Chevrolet planea en algún momento desmarcarse por completo de la oferta de la SW4.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico