Crítica: Renault Fluence GT2

El GT2 está desarrollado sobre la base del Fluence Phase 2, por lo tanto ya incorpora la nueva estética global que la marca adoptó ya hace unos años de la mano de Laurens van der Acker.

Y a la gran mejora estética que representó el Phase 2, el Fluence GT2 le suma varios detalles que lo hacen verse mucho mejor y nos hacen saber que se trata de una versión más deportiva y con más tuco.

POR DENTRO

El diseño del interior es exactamente el mismo que el del Privilège. Mismo volante, tablero, selectora de cambios, consola, etc. La diferencia está en los materiales, la gama de colores y que las butacas delanteras deportivas tienen un poco más de sujeción lateral, tanto en el respaldo como en el asiento.
Párrafo aparte para el sistema R-Link de esta versión. Además de todas las funciones que ya conocemos de este sistema, presente en varios modelos de la marca, el sistema del Fluence GT2 cuenta con R.S. Monitor y R-Sound.
El primero brinda muchísimas funciones pensadas para la pista. Osciloscopio, fuerza G, curvas de torque y potencia, tiempos de vuelta, aceleraciones y frenado y gráficos de barras en los que se detalla hasta la posición del acelerador. Y lo mejor de todo esto, es que esa información se puede ir almacenando en un pendrive y analizarlos desde la web a través de R.S. Replay. Un Fluence track day ready.

SEGURIDAD

El Fluence GT2 viene de serie con airbags frontales adaptativos para conductor y acompañante, airbags laterales de cortina, airbags laterales de torax, frenos con ABS y distribución electrónica de frenado (EBD), asistencia al frenado de emergencia (AFU) con encendido automático de balizas (EAB), control de tracción (ASR), control de estabilidad deportivo (ESP GT), frenos a disco en las cuatro ruedas (delanteros ventilados de 296 mm), chasis y suspensión deportivos, anclajes Isofix en plazas traseras (2), cinturones de seguridad inerciales y apoyacabezas en todas las plazas.

MOTOR Y TRANSMISION

Aquí está la gran diferencia respecto del resto de la gama. Y claramente la más importante.
El Fluence GT2 está impulsado por el motor F4R de 2 litros, 1998 cc, turboalimentado, cuatro cilindros en línea, 16 válvulas, inyección electrónica multipunto secuencial que desarrolla 190 caballos de potencia a 5.500 rpm y un torque máximo de 300 Nm a 2.250 rpm.
Como única opción, viene asociado a una caja de cambios manual de 6 marchas, que afortunadamente le sienta muy bien.

COMPORTAMIENTO

Sin lugar a dudas, son muchos más los puntos altos a destacar que los aspectos en contra que se le pueden achacar.
El motor es excelente. El auto tiene potencia de sobra y empuja desde muy bajas vueltas. Nada que envidiarle a los doscientos caballos de otras marcas, aunque a este le falten diez. Da la sensación de que está holgado y puede entregar un rendimiento mucho mayor si la marca así lo quisiera.

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