Cuarto intermedio en la causa judicial por el bebé que falleció en un sanatorio

El caso de Nicolás Bautista Russo, el bebé que falleció en el sanatorio La Española el 25 de febrero de 2014, ingresó en un cuarto intermedio hasta mañana cuando la juez Raquel Tassello decida si es procedente el pedido de la defensa y declara la nulidad de la acusación, o de lo contrario eleva la causa a juicio. La querella pide cinco años de prisión para los especialistas Hugo Mantuano y Roxana Barrientos Alfaro.

Víctor Russo es el padre de Nicolás Bautista, el bebé de 35 días que falleció el 25 de febrero de 2014 en la guardia del sanatario de la Asociación Española, tras sufrir dificultades respiratorias.
Ayer Russo estuvo presente en la audiencia preliminar a juicio que afrontan los dos especialistas acusados, Hugo Mantuano y Roxana Barrientos Alfaro, y al escuchar la declaración del pediatra ante la juez penal Raquel Tassello manifestó indignación.
Fue en medio de la audiencia preliminar a juicio a la que fueron sometidos los dos acusados de mala praxis, el pediatra y la médica generalista.
"Esperemos que se haga justicia, actuaron con impericia", manifestó conmovido. El caso judicial ingresó a un cuarto intermedio tras el planteo de nulidad y pedido de sobreseimiento que requirió Miguel Criado Arrieta, el defensor de los médicos.
De esa manera, la juez Tassello dará a conocer mañana su decisión, es decir si hace lugar a la nulidad de la acusación solicitada por la defensa o si continúa con la audiencia y elevación a juicio de la causa.
El Ministerio Público Fiscal está representado por Adrián Cabral y la querella de la familia por el abogado Eduardo Villafañez. El querellante solicita diez años de inhabilitación y cinco años de prisión para ambos médicos. El agravante citado por la querella es que se trataba de un niño al que constitucionalmente se le otorga tutela preferente entre el grupo de vulnerables, como lo son los discapacitados y los ancianos.

"HUBO IMPERICIA Y NEGLIGENCIA"

El caso ocurrió el 25 de febrero de 2014 entre las 19:30 y las 21. Víctor Russo y su esposa llegaron con Nicolás de un mes y cinco días a la guardia del sanatorio La Española con signos de que el bebé presentaba problemas de salud. Había vomitado un líquido amarillento y tenía su piel de otro color.
Según el abogado querellante, el bebé lloraba y presentaba una palidez llamativa. "Los médicos no se percataron de que se había broncoaspirado y el bebé falleció", cuestionó.
Según la querella, Mantuano no lo sometió a los exámenes de rigor y a Barrientos se la responsabiliza de no haber atendido en su momento al bebé, alegando la espera de exámenes de laboratorio, los que finalmente dieron como resultado una infección.
Villafañez apuntó a que en el interior del sanatorio el bebé fue dejado en soledad junto a sus padres en la sala de reanimación con una máscara de adulto para oxigenarse, y que el oxímetro que utilizaron también era de adulto, instrumentos ineficaces para resguardar la salud del niño.
Según el abogado, Barrientos y Mantuano siguieron atendiendo a otras personas hasta que los padres comenzaron a gritar que el bebé no respiraba. Una de las faltas graves a las que hizo referencia el querellante a este diario fue que los especialistas no confeccionaron la historia clínica, registro que desde 2009 es obligatorio en la salud del Chubut.
"La salud de Comodoro está en colapso, necesitamos profesionales idóneos en salud y tener asistencia médica digna. No queremos procesadores de carnes en las guardias, como que te recibo el carnet y te despacho", planteó Víctor Russo.

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