Cuestión de tiempos

Esta vez parece que sí será este lunes el día clave para saber si hay acuerdo y reina la paz con el sector petrolero o si, en su defecto y como vienen sosteniendo con firmeza los gremios, el conflicto basado en la crisis internacional termina produciendo una nueva "Patagonia rebelde", como prometió, en la parte central de su discurso, el titular del Sindicato de Petroleros Privados, Jorge Avila, el jueves 21 en la asamblea general en la que participaron más de 10.000 trabajadores.
Luego del lunes, día en el que en la Casa Rosada el Gobierno nacional abrió el diálogo entre las operadoras y los gremios, se sucedieron innumerables reuniones entre las petroleras y los representantes de los trabajadores en las que, más allá del intercambio de números, no apareció ningún principio de acuerdo, como en vano esperaba Nación que, ingenuamente, entendió que las empresas podían ceder parte de sus ganancias para atender la crisis, que puede ser temporal e internacional, pero que se siente duramente aquí y ahora.
Este lunes, en definitiva, las partes volverán a sentarse en una gran mesa sin ningún resultado concreto y a la espera de que Nación, consciente de que sólo estiró una semana el desenlace, aporte algo más al gesto que ya hizo al llevar el "barril criollo" a los 54,90 dólares para equilibrar la explotación entre la Cuenca del Golfo y Neuquén y para que los trabajadores vinculados a las operadoras que exportan no se queden en la calle, con todo lo que esto implica.
Entre una semana y otra, el Gobierno nacional entendió que tiene que ajustar sus tiempos y sus decisiones, sobre todo las políticas vinculadas a la coparticipación, a una discusión general y federal, como reclamaron los gobernadores del Frente para la Victoria, que consiguieron con su reacción no sólo una reunión con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, sino también una rectificación del excesivo y unilateral aporte que se había resuelto hacia la Capital Federal.
En la provincia, que tiene con el gobernador a la cabeza un claro defensor en esta lucha de llamado de atención por el tema petrolero y de coparticipación, también se está evidenciando que, más allá de la doble experiencia que tiene en su haber como primer mandatario provincial, Mario Das Neves recibió en estas semanas un claro llamado de atención de la oposición acerca de que tendrá que tener en cuenta que, por una cuestión de mayorías y minorías, tendrá que tener un poco de paciencia y mejor manejo de los tiempos para imponer algunas decisiones.
Luego del fracaso de la primera extraordinaria, que había convocado para tratar el proyecto de emergencia, que se aprobó una semana después en otra reunión legislativa, el jueves el gobernador vio naufragar su idea de que, de un día para otro, podría imponer los nombres propuestos para reemplazar a los renunciantes (por jubilación) jueces del Superior Tribunal de Justicia y el proyecto de creación del Comité de Investigación Financiera.
Algunas excusas utilizadas por los miembros del Frente para la Victoria para dilatar la decisión lejos están de ser atendibles, sobre todo porque los nombres elegidos por Das Neves tienen su reconocimiento y prestigio y porque además la Constitución establece con claridad que el gobernador propone y la Legislatura dispone, pero el punto central, además de quién tiene la mayoría, de necesitar más tiempo, si puede ser tomado en cuenta, como también la idea de que, a futuro, el método para la selección de jueces sea más abierto y participativo y no solo a los colegios de abogados y otras organizaciones sindicales y/o profesionales de la propia justicia.
En el medio de este aprendizaje de manejo de tiempos y perfiles, la vida continúa en Comodoro Rivadavia, donde los problemas, además de la discusión central por estas horas en relación a la industria petrolera, siguen siendo los mismos que desde hace años, a saber: la salud o la falta de; el agua o la falta de; la seguridad o la falta de; el costo de vida o el exceso de; sólo para citar algunos.
Para ser justos hay que reconocer que, por el acuciante tema de la falta de guardias pediátricas en los sanatorios privados, el municipio realizó el jueves una reunión, la primera que en mucho tiempo uno recuerde por este tema, con el sector privado, Provincia, Concejo y la Intendencia. También hay que reconocer que, apenas asumido, desde el Gobierno provincial se está reclamando a Nación que se retomen y aceleren las obras frenadas o aletargadas (entre ellas el acueducto), así que habrá que esperar a ver si esta vez los reclamos y los compromisos que se asumen luego de ellos se efectivizan y se hacen realidad.
Lo que queda claro, más allá de que algunos están ajustando sus tiempos, es que el Estado, sea este nacional, provincial o municipal, debe ser siempre el inductor y el regulador de cada uno de los aspectos económicos y sociales del día a día, porque sin un fuerte y firme control, los habituales remarcadores de precios, o los que sólo afinan el lápiz y hacen sonar el clinck de la caja sin importar ajustes y despidos, seguirán haciendo su agosto, más allá que -aquí y ahora- estemos en enero, ya casi febrero.

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