Declararon ilegal la detención del tarotista porque habrían "dibujado" el acta policial

El fiscal Martín Cárcamo pidió ayer al juez Miguel Caviglia que se decrete ilegal la detención de Orlando Mamaní Quispe, el tarotista detenido el lunes a la mañana tras haber sido acusado de tener encerrada contra su voluntad a una mujer en su departamento de Ameghino 896. Mientras, la investigación continúa y se secuestraron jeringas, una cuerda y vestimenta de la mujer. En su salón de "amarres" y "trabajos de daño" se encontraron calaveras y animales muertos.

Finalmente la detención del ciudadano peruano Orlando Mamaní Quispe, tarotista domiciliado en Ameghino 896, fue declarada ayer ilegal por el juez Miguel Caviglia.
Así lo resolvió el magistrado luego de que en el control de detención el fiscal Martín Cárcamo -de la Agencia de Delitos Sexuales del Ministerio Público- le solicitó que se declarara ilegal la detención porque el acta de intervención policial no se condice con los registros de video del Centro de Monitoreo.
Ayer solo se controló la detención de Mamaní Quispe y aún no se ha formalizado la investigación porque se están analizando las pruebas que se van recolectando.
El fiscal pidió que se declare la ilegalidad de la detención de Mamaní en virtud de la inconstitucionalidad de la prueba. Según informaron desde la Fiscalía, el acta y el proceder policial no se condice con lo que da cuenta el registro de video de las cámaras del Centro de Monitoreo próximas al lugar allanado.
A la presunta damnificada que denuncia que fue raptada se la ve sentada afuera del domicilio y no retenida en el interior; luego llega la comitiva policial y entonces los agentes patean la puerta e ingresan al domicilio.
El fiscal sostuvo que la actividad policial no se ajustó a lo normado por el Código Procesal Penal en su artículo 217, sobre hechos en flagrancia. Se refirió al acta de intervención policial como "dibujada" y que los funcionarios actuaron de manera contraria a derecho.
Mientras, el defensor público Ricardo Amado argumentó que acompañaba el pedido de ilegalidad realizado por el fiscal y calificó el hecho como "grave". Es que ahora se deberá investigar la presunta falsificación de instrumento público del acta policial, o la privación ilegal de la libertad del detenido. Según el defensor, los policías actuaron queriendo burlar al aparato judicial.

"AMARRES", SOGAS Y UNA JERINGA
Mientras tanto, la investigación continúa a raíz de la denuncia de M.P., la mujer que asegura que estuvo contra su voluntad en ese departamento y que fue objeto de "tocamientos". Además de Mamaní Quispe, la investigación derivó en la identificación de un segundo hombre implicado en el presunto abuso sexual. Se hace llamar Sebastián y es de nacionalidad ecuatoriana, se indicó.
El funcionario de fiscalía, Cristian Olazabal, solicitó el lunes por la tarde un allanamiento en la vivienda, donde había quedado una consigna policial. De esa manera, con la autorización del juez se allanó en Ameghino 896 y 886, direcciones en las que confluye el mismo departamento.
En el lugar se secuestraron una soga, una jeringa utilizada, psicofármacos, sandalias de la denunciante, su campera y el teléfono celular de Mamaní Quispe. Lo que más le llamó la atención a los investigadores fue el consultorio que había montado el sospechoso en el descanso de una escalera.
Allí el hombre tiraba las cartas de tarot, situación en la que habría conocido a la mujer que luego lo denunció de haberla retenido por la fuerza. Los investigadores contrastan los dichos de la denunciante con las imágenes de la cámara de seguridad en la que se la observa subir a un remis fuera de un pub de la calle 9 de Julio para dirigirse a esa vivienda.
En el santuario de Mamaní Quispe los policías encontraron una calavera y un caparazón de piche, así como distintos tipos de anotaciones en la pared con fotografías de personas; parejas a las que se "amarraba" y "daños" con nombre, apellido y día de nacimiento.
También los policías se encontraron con muñecos pinchados con alfileres, botellas transparentes con rosarios en el interior y distintos tipos de santos sobre el altar que se había levantado entre las paredes rojas llena de "trabajos".
Las anotaciones que vieron los investigadores explicaban que para empezar un trabajo de "daño" el cliente debía abonar 4 mil pesos. Se secuestraron folletos en los que se divulgaba el servicio de cartomancia.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico