Declaró la mujer que manifestó haberle vendido el auto a Solís

La mujer que habría vendido el auto sospechado de haber sido utilizado en la noche del 25 de junio de 2015 por el autor del crimen de Domingo Expósito Moreno, fue una de las testigos que declaró ayer. También expuso la abogada de la Defensa Pública Civil que asesoró a Expósito Moreno durante su permanencia en Comodoro Rivadavia. En total fueron seis las testimoniales de ayer y para hoy se espera escuchar a otros siete testigos.

En la cuarta jornada del juicio oral y público que se sigue contra Sergio Solís y Nadia Kesen -acusados como autor material e instigadora del homicidio de Domingo Expósito Moreno- declararon ayer seis testigos ante el tribunal que preside el juez penal Mariano Nicosia y que se completa con Jorge Odorisio y Daniela Arcuri. La acusación es representada por el fiscal Adrián Cabral y la querella por el abogado Sergio Romero. Mientras, los imputados son asistidos por la defensora pública, Lucía Pettinari, en el caso de Solís, y por el abogado particular Guillermo Iglesias en el caso de Kesen.
En su tarea estratégica por probar el móvil del crimen, los acusadores público y privado convocaron a los estrados a dos vecinas y amigas de la pareja que conformaban Carolina Gayá y Domingo Expósito Moreno, una de las cuales viajó desde Río Negro para declarar y fue quien la noche del crimen la acompañó a la comisaría a radicar la denuncia.
"Después de la comisaría la acompañé a la casa de los padres y me quedé hasta las 4 de la mañana. Ella no me hizo referencia sobre quién lo había matado a 'Domi'. Yo fui quien le dijo 'Nadia lo mató' porque era la única persona a la que le molestaba 'Domi' vivo en Comodoro... por la nena. El vino a Argentina por su hija porque Nadia la había secuestrado y él quería por todos los medios legales volver con la nena a España para terminar de hacer la tenencia", sostuvo.
La defensora pública civil, Laura Nogués Peralta, también declaró ayer luego de que se analizaran aspectos técnicos sobre el secreto profesional y quien tenía finalmente la potestad de relevarla de ello. La querella entendió que correspondía a los padres de la víctima autorizar a la abogada para violar el secreto profesional, mientras que el defensor de la imputada sostuvo que ello le correspondía a la legítima heredera que es la niña y al tener Kesen la custodia de ella, le correspondía conceder o rechazar la autorización. Por este tema se hizo reserva del caso federal y teniendo en cuenta ello, el tribunal resolvió que fueran los padres de Expósito Moreno quienes dieran la autorización.

"LAS DECISIONES LAS TOMABA EL"
La abogada Nogués Peralta contó cómo fue que se vinculó al caso, después de que la Defensoría Pública Civil fuera requerida por La Haya para intervenir en la causa de restitución internacional que había iniciado Expósito Moreno desde España. Así fue que hizo un relato cronológico del caso que se inició a principios de 2011 y cada una de las instancias: a favor de Expósito en primer lugar, luego revocada en segunda instancia y finalmente confirmada por el Superior Tribunal la sentencia de grado.
A la vez, reconoció que tenía conocimiento sobre los trabajos informales de su asistido, los viajes a Chile para volver a ingresar a la Argentina y mantener la condición de turista, las propuestas de acuerdo realizadas por los distintos abogados que fue cambiando la imputada para que aceptara la jurisdicción local y afirmó que ella siempre le brindó toda la información y sus respectivas consecuencias, pero las decisiones finales las tomaba Expósito.
LA VENDEDORA DEL AUTO
La mujer que vendió el Volkswagen Gol (dominio FSN 655) también declaró ayer y dijo que no conoce a los imputados y que tampoco conocía a la víctima. En su declaración contó que la venta del coche fue publicada en febrero o marzo de 2014 en las redes sociales y por ese medio la contactó el comprador, quien se presentó con una mujer a ver el vehículo, se lo dejó encargado y al día siguiente lo fue a probar. No recordó si le pagaron 36 ó 38 mil pesos por él, aunque reconoció que no firmaron ningún tipo de documentación o boleto de compra-venta.
"El hombre era más alto que ella; blanco de cara y algo de barba. La mujer era media rubiecita", los describió y aseguró que nunca más los volvió a ver.
Con respecto a las características del rodado dijo: "tenía los vidrios polarizados, tasas negras, estaba bajito y las luces alumbraban más de lo debido".
Entre los testigos de ayer estuvieron el entonces representante del Consejo de Residentes Españoles en el Exterior por la Circunscripción del Consulado de España en Bahía Blanca, Manuel Rey Flórez, y el ex jefe de la Brigada de Investigaciones de Comodoro Rivadavia, Ricardo Cerda. Este último se refirió a los tres meses que trabajó en la investigación y como dato relevante sostuvo que en la observación de cámaras se vio el auto pasar por el lugar del crimen cada 15 minutos, dos horas antes del homicidio.

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