Degeneración macular ¿de qué se trata?

La degeneración macular relacionada con la edad es una enfermedad frecuente en personas mayores y es una de las principales causas de ceguera legal en países desarrollados.

El término ceguera legal se refiere a los pacientes que tienen una agudeza visual central igual o inferior a 20/200 en el ojo de mejor visión con la mejor corrección (es decir, con el mejor anteojo o lente de contacto). La enfermedad produce daño en la visión central, afectando por lo tanto la capacidad para realizar actividades tales como la lectura, la escritura, el reconocimiento de rostros y la conducción de vehículos.
Afortunadamente, hay algunas medidas de prevención que pueden tomarse de manera de disminuir el riesgo de sufrir esta enfermedad.
Dejar de fumar:
Numerosos estudios han demostrado un incremento en el riesgo de padecer esta enfermedad, así como también un incremento en la velocidad de progresión de la misma, en pacientes fumadores. Este tipo de pacientes tienen dos veces más probabilidades de padecerla con respecto a los que no fuman.
Conocer la historia familiar:
El hecho de tener un familiar cercano con la enfermedad incrementa en hasta un 50% las chances de padecerla. Se recomienda conocer la historia familiar antes de realizar la consulta con el especialista, ya que el diagnóstico temprano de la enfermedad incrementa las chances de preservar su visión.
Realizar una dieta saludable:
La incorporación de alimentos ricos en Omega 3 y bajos en colesterol y grasas saturadas ayuda a prevenir el desarrollo de degeneración macular relacionada con la edad. Hay estudios que demuestran un bajo riesgo de desarrollar la enfermedad en personas que consumen alimentos ricos en Omega 3, los que se encuentran por ejemplo en los pescados. Así mismo, se ha demostrado un aumento del riesgo de padecer la enfermedad en personas que mantienen dietas ricas en colesterol y grasas saturadas. Es recomendable una dieta rica en frutas y verduras, pescados, frutos secos y aceite de oliva.
Realizar actividad física regularmente:
Muchos estudios señalan que el ejercicio realizado en forma regular ayuda al cuidado de los ojos. Un estudio reciente determinó que realizar ejercicio 3 veces por semana reduce el riesgo de padecer degeneración macular hasta en un 70%.
Controles oftalmológicos periódicos:
En los estadíos iniciales de la enfermedad las personas pueden no tener síntomas evidentes, que sí se pueden detectar en el examen oftalmológico .Cuanto antes sean detectados los signos de la maculopatía, mayores serán las oportunidades terapéuticas para mejorar la visión. Se recomienda un control anual oftamológico en todas las personas mayores de 65 años de edad.
Por último, es importante señalar que si bien la degeneración macular relacionada con la edad afecta la visión central y se trata de una enfermedad incapacitante, no lleva a la ceguera total. O sea, en los casos avanzados se puede trabajar con ese resto visual, mediante el uso de dispositivos (ayudas ópticas, tales como anteojos especiales, lupas y telescopios) los que junto a un trabajo de rehabilitación visual, permiten una mejor calidad de vida en los pacientes afectados, ayudando a recuperar su confianza en sí mismos y a llevar una forma de vida independiente.
En Argentina contamos con muchos centros dedicados a la baja visión, que trabajan en forma multidisciplinaria, con asesoramiento incluso legal y psicológico. Uno de ellos es el Hospital Italiano de Buenos Aires, en donde además todos los años se brindan charlas gratuitas sobre el tema, abiertas a la comunidad, y dirigidas especialmente a los pacientes, sus amigos y familiares.

Dra María Carolina Pozzoni, especialista en retina del Hospital Italiano de Buenos Aires

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