Denuncian al intendente de El Chaltén de haber proferido amenazas y un intento de agresión

El altercado derivó en denuncias cruzadas en la Justicia. Es la segunda vez que el jefe comunal resulta denunciado por supuestas conductas violentas.

Caleta Olivia (agencia)

Dando nuevamente muestras del fuerte carácter que lo identifica, el intendente de la localidad cordillerana de El Chaltén, Raúl Andrade, fue protagonista de otro resonante escándalo cuando el viernes mantuvo una fuerte discusión con Héctor Olivera, delegado gremial de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), a quien -según la denuncia de este último- le lanzó una trompada pero no llegó a golpearlo.
Según lo señaló el portal digital Ahora Calafate, el altercado derivó en denuncias cruzadas por amenazas e intento de agresión, pero es la segunda vez que el jefe comunal es denunciado por conductas violentas.
Andrade, referente del FpV, es el primer intendente de El Chaltén elegido por voto democrático desde que la pequeña población turística se elevó al rango de municipio luego de muchos años de funcionar como comisión de fomento. Sin embargo, en la sumatoria de votos, obtuvo el tercer lugar con solo 147, pero por imperio de la Ley de Lemas, quedó frente de la comuna.

El CASO

El incidente de referencia ocurrió en horas de la mañana cuando el dirigente gremial acudió a la oficina de Andrade para reclamar por el la demora en el pago de salarios de noviembre a empleados municipales (algo que se pudo concretar en días subsiguientes)
Olivera también le habría pidió información sobre las planillas de empleados, ya que en un reciente convenio entre el gremio y la intendencia, se acordó el pase a planta permanente de todos los contratados.
Además el delegado de UPCN le formuló un reclamo por supuestas persecuciones y hostigamiento a varios agentes, lo cual derivó en una discusión que fue subiendo de tono.
En un momento determinado, según la denuncia del gremialista, Andrade se levantó bruscamente de su silla y lanzó una trompada que afortunadamente no dio en la humanidad de Olivera, quien también tuvo que esquivar un segundo golpe cuando se retiraba y no había alcanzado a salir de la oficina, relató.
Desde allí, el gremialista acudió al Juzgado de Paz y luego a la comisaría local, donde ya estaba Raúl Andrade haciendo su propia denuncia, argumentando que fue Olivera quien lo habría insultado, amenazado e intentado agredir.
Sobre quién comenzó la pelea y si hubo amenazas e intentos de agresión es algo que la Justicia tendrá que determinar a partir de las declaraciones de algunos empleados municipales que fueron testigos del altercado.
Lo concreto es que Andrade suma un nuevo escándalo a su foja de servicios ya que en marzo todos los concejales (oficialistas y de la oposición) lo denunciaron por intento de agresión y amenazas, dando lugar a una causa que aún se tramita en estrados judiciales.

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