Denuncian que un nene recibió una descarga eléctrica en un pozo mal cerrado

Se trata de Emanuel, un chico de 11 años que jugaba con un amigo en el barrio Las Latas. Familiares aseguran que en la zona no había señalización. Permanece internado fuera de peligro. "Los doctores me dijeron que fue un milagro", dijo el abuelo.

Ocurrió ayer alrededor de las 19:30 en el barrio Las Latas, entre Manantial Rosales y Laprida. Emanuel - un chico de 11 años- nieto de Mario Quinteros, presidente del Centro de Jubilados del Petróleo y Gas Privado, sufrió un grave accidente.

Según relató a este medio Mario Quinteros, el chico estaba junto a su amigo de 10 jugando en el playón deportivo, tras haber salido de la escuela. Luego decidieron salir a recorrer el campito que está a 100 metros.

Como todo niño curioso, los menores ingresaron a una jaula que parecía abandonada, "sin señalización y con la puerta abierta", que en su interior tenía un transformador. Cuando Emanuel tocó el suelo, una descarga de 380 voltios recorrió todo su diminuto cuerpo y su amigo de 10 años ante la desesperación intentó ayudarlo pero los dos fueron arrojados varios metros de distancia del lugar por la feroz descarga.

El menor fue trasladado a una clínica privada y se encuentra fuera de peligro, pero con un traslado a Buenos Aires pendiente por un "inconveniente con la obra social", según detalló Quinteros.

"La empresa - Petrolera Patagónica- que tendría que haber cerrado esa zona y puesto la cartelería, ahora la puso", indicó indignado Mario Quinteros, quien agregó que "es la misma empresa donde trabaja mi hijo - y padre de Emanual- que no abonó lo correspondiente a la obra social".

"No voy a parar hasta que esta gente pague por lo que le pasó a mi nieto, los doctores me dijeron que fue un milagro que lo pateara la descarga", detalló con la voz quebrada.

"No puede ser que a 100 metros de un lugar donde juegan los chicos tengan esto así. Mi nieto entró porque no había ni un candado, hoy vinieron a poner el candado y la cartelería. Es un desastre lo que hace esta empresa, en Cerro Dragón lo tienen encerrados a los pozos y acá mirá como dejan las cosas. Es una impotencia tremenda tener a mi nieto internado por la inoperancia de esta gente".

"Los doctores me dicen que es un león mi nieto, que les habló mientras le hacían las curaciones, incluso estaba preocupado por como iba a estar yo. ¿Qué están esperando? ¿que muera un nene?", finalizó el abuelo angustiado.

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