Desafío físico en cerros Negro y Monje

Una de las posibilidades que brinda la hermosa Villa Traful, en la provincia de Neuquén, es el sendero de trekking a los cerros Negro y Monje, que a pesar de ser exigente, deleita con impactantes imágenes de la región.

Villa Traful pone a prueba el estado físico de los visitantes mediante un sendero de trekking que promete las mejores vistas de la zona. Es un recorrido de unos 10 kilómetros para hacer en 4 horas aproximadamente.
El sendero comienza luego de transitar 200 metros por la calle que se abre frente al campo recreativo y que sube por detrás de la Dirección de Turismo. En el punto de partida existe un pequeño indicador del ascenso entre el bosque de cipreses y coihues. Todo el sendero está señalado con indicaciones en color amarillo y es imposible perderse; si no se encuentra la subida, se debe tener en cuenta que los pobladores sabrán guiar. De ahí en más es cuestión de seguir las manchas amarillas dispersas en árboles y piedras, y carteles. Si bien se puede contratar un guía, la mayoría de las personas que han ido aseguran que no es necesario.
Entre las recomendaciones, es importante advertir que se debe tener cierta condición física, ya que el camino es empinado y el suelo arenoso, lo que dificulta la marcha. Además es importante registrarse en la oficina de Turismo, por cualquier eventualidad. Como es una caminata de alrededor de 4 horas se aconseja llevar algo de comida, agua, calzado cómodo, ir abrigado en capas e incluso tener una linterna frontal porque cuando se va el sol en el bosque puede ser riesgoso el regreso. Además lo mejor es salir lo más temprano posible para no pasar ningún apuro.
Al comienzo del trekking se pasa por detrás de unas casas que se encuentran en medio del bosque, luego se llega a una tranquera donde comienza a elevarse el terreno y de ahí en más todo es en subida. Según la época del año suele ser un camino bastante concurrido, por lo que no hay nada que temer.
A 1.500 metros se comienza a transitar las primeras estribaciones, que en su parte más baja dan lugar a la conocida "nariz". La senda continúa serpenteante entre ñires achaparrados y pequeñas especies de altura. La hermosa vista del lago Traful a la izquierda acompaña la mayor parte del ascenso.
Una vez que se llega a la base de los acantilados del Cerro Negro, se puede observar que el suelo en su mayoría está compuesto por la masa de material de arrastre de la parte superior (piedra y arena), que complica un poco la caminata. Pese al esfuerzo, se continúa rodeando las torres de piedra del Cerro Negro, por la izquierda para llegar aproximadamente a los 1900 metros donde se localiza un monolito, y de allí se comienza a descender por la derecha para llegar al Monje.
Desde allí la vista es imponente. En días despejados se puede ver en primer plano al Lago Traful en toda su extensión y a la Cordillera de Los Andes con su cadena de volcanes y hasta el casquete de hielo del Volcán Lanín.
El regreso puede realizarse por el camino de ascenso u optar por descender por el arroyo Coa Co y Pampa de los Álamos.
Si bien el camino no es muy dificultoso, tiene momentos en los que se necesita un poco de experiencia para caminar por estos terrenos. Lo ideal es realizarlo con algo de experiencia y si no, optar con hacer el trekking hasta la zona de la "nariz" del cerro, donde se llega fácilmente.

MAS EN VILLA TRAFUL
Villa Traful se encuentra en Neuquén. Esta aldea de montaña está rodeada de un paisaje cordillerano de singular belleza, que recibe su nombre del lago en que la acompaña. "Traful" es una deformación del vocablo mapuche "Trahun" que significa junta o unión y hace alusión a la unión del río Traful con el río Limay.
Es una mezcla perfecta de naturaleza, deporte y turismo de aventura todo el año. Inserta en el Parque Nacional Nahuel Huapi, esta villa de montaña está ubicada sobre la margen sur del lago Traful, a 717 metros sobre el nivel del mar.
Villa Traful se caracteriza por su belleza paisajística y su naturaleza intacta. La creación del Parque Nacional Nahuel Huapi en 1937 favoreció la conservación natural de este lugar que, hasta 1994 formó parte del área protegida. Está a 100 kilómetros de San Martín de los Andes por la emblemática Ruta de los 7 Lagos o a 120 kilómetros por Paso Córdoba. Sólo 65 kilómetros la separan de Villa La Angostura.
En la actualidad, la villa es un centro turístico donde se puede encontrar diversidad de alojamientos (hosterías, cabañas, hostel y camping organizados y agrestes). Hay servicios de gastronomía en restaurantes, casas de té, proveedurías para una excelente atención a los visitantes.

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