Desde inicios de año se agudizó la caída de ventas de combustibles en Comodoro

Entre enero y lo que va de julio el consumo de naftas cayó en un 14% mientras que el gasoil tuvo un descenso de ventas del 20%, según el bloque que agrupa a los expendedores de combustibles en esta ciudad. Mientras los propios trabajadores de los surtidores manifestaron que el promedio que carga un automovilista es de 300 pesos y que crece el uso de la tarjeta de crédito. Empresas de transporte de personal petrolero que tenían convenio en estaciones de servicio para su abastecimiento, suspendieron esos contratos por la caída de la actividad en la industria y también por un incremento del 500% de cheques rechazados.


Las políticas que impulsa el Gobierno nacional, como un alza en los precios de los combustibles de un 30% desde diciembre último, desembocaron en que durante los últimos seis meses se produjera una caída del consumo en términos generales.
En este contexto, las estaciones de servicio se encuentran seriamente afectadas. Según un informe de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos de la República Argentina (CECHA), la venta de combustibles en el país arrojó una caída del 3,07% para los cinco primeros meses del año.
La entidad del sector de comercialización de combustibles realizó un informe de rentabilidad en los surtidores que desprende una baja importante de ventas de nafta súper de 12,04% y si se analiza cada mes se observa que abril fue el mes que registró una mayor caída, del 12,59% de la demanda general de combustibles.
Un relevamiento que efectuó El Patagónico por distintos surtidores de esta ciudad arrojó que en el primer semestre del año las ventas de naftas bajaron un total del 14% y la comercialización del gasoil en un 20%.
Responsables de diferentes estaciones explicaron que es normal que en junio se produjera una merma en el consumo con respecto a comienzos de año porque es donde la actividad más decae teniendo en cuenta que Comodoro Rivadavia es considerada como "una ciudad de paso".
Pero la situación se agudizó en el último tiempo y las que más se ven perjudicadas son las estaciones de servicio más alejadas del casco céntrico. "Los surtidores que se encuentran en el centro tienen la obligación de ofrecer un servicio rápido y eficiente porque no contamos con un espacio característico para que la gente haga cola de media hora para cargar", explicó Rodrigo Salas, encargado de Zona Cero.
"Las estaciones que quedan en barrio Industrial creo yo que fueron las más afectadas porque nosotros agarramos a todo aquel que está obligado a venir al centro a comprar y a pasear. Por eso, no sentimos tanto la baja en las ventas", agregó.
Los encargados también coincidieron en que la merma en el consumo de combustibles se debe a diferentes cuestiones. Una de ellas es la baja en la actividad económica de la región y otra se debe a diferentes piquetes que se produjeron en el último tiempo en Santa Cruz y Tierra del Fuego que determinaron que el traslado de cargas se hiciera más lento y la frecuencia de abastecimiento de gasoil decayera.

CUIDAR EL BOLSILLO
Otro factor a destacar es la baja en la capacidad de compra de los automovilistas por lo que tiende a cuidar más su poder adquisitivo que en otras épocas.
"Antes la gente venía y te decía llename el tanque. Las colas se ocasionaban porque se tardaba en cargar combustible. Hoy por hoy no hay colas porque la gente no elige circular con el tanque lleno sino que espera hasta el último momento para cargar. Sin duda que la crisis golpeó en el bolsillo de la gente", detalló el encargado de Esso, Rodolfo Mendoza.
Los playeros de la estación de servicio "Belvedere", en el barrio Industrial, manifestaron que los automovilistas en promedio cargan un total de 300 pesos o como máximo solicitan medio tanque de combustible.
"Hay muy poca gente que pide llename el tanque. Pasa que depende del vehículo y ver cómo te da el bolsillo durante el mes porque por ahí por llenar el tanque no te alcanza para pagar la luz u otros servicios", explicó un trabajador.
En ese sentido, el presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Comodoro Rivadavia, Osvaldo Lewis, indicó: "en el último tiempo notamos que los pagos con tarjeta de crédito han ido aumentando por sobre los pagos con dinero en efectivo o tarjetas de débito. Esto nos señala que se están adelantando los consumos a los ingresos de la gente al ir cambiando uno por otro el consumo se mantiene, pero se va dilatando la capacidad de pago. Es decir, la gente comienza a tomar créditos para proyectar un consumo".
El problema para los automovilistas se incrementa cuando no poseen una tarjeta de crédito. "Hay gente que junta los billetes de 10 pesos para cargar aunque sea 50 pesos y poder tirar un par de cuadras hasta sus casas. La situación preocupa pero hay que ser cautos con el futuro", analizó Mendoza.

LAS PREMIUM
EN CRECIMIENTO
Una característica a resaltar en estos últimos seis meses es un cierto crecimiento del consumo de las naftas premium, pero se debe a principalmente por el crecimiento del parque automotor moderno que requiere de un combustible de mayor octanaje.
"Normalmente si un rodado nuevo demanda un combustible de mayor octanaje muchos consumidores se volcarán a la de mayor calidad", describió Lewis.
En términos generales, las naftas súper siempre aventajaron a la línea premium en todos los sentidos de ventas, pero en los últimos años este último producto logró recuperar hasta un 12 por ciento de incremento de su consumo por el factor técnico antes señalado.
"Pensamos que este tipo de productos continuará creciendo a tal punto que ya se haga más común solicitarlo, falta todavía pero hay que resaltar su crecimiento aún en esta etapa de crisis que estamos viviendo", sostuvo Lewis.

AUMENTOS Y DESPIDOS
Los responsables de las estaciones de servicio detallaron que es difícil proyectar si en los próximos meses se producirá un incremento en el precio de los combustibles, pero coinciden en que si dejan guiar por las políticas del Gobierno nacional es casi seguro que se incrementen.
Además, admitieron que este posible incremento de los combustibles deberá acompañar al proceso inflacionario, que se mantiene en constante aceleración y se deberá acomodar a todas las medidas económicas que se han tomado (devaluación, liberación de exportaciones e importaciones) que se reflejó en un aumento considerable de los precios en los últimos seis meses.
"Yo creo ahora se viene otro ajuste más importante que el anterior ya que hay que sumar todo el costo de las paritarias que se dieron en el último tiempo. También hay que tener en cuenta el ajuste de tarifas que no solo impacta a los hogares sino a los procesos productivos y todo ese alto costo va a ser trasladado a precios", evaluó Lewis.
Las estaciones de servicio no han producido despidos en el sector y no se espera que se produzcan en un futuro ya que se trata de buscar otras opciones para afrontar la crisis.
"Si bien hay una merma en el consumo, hoy por hoy no exige un achicamiento en el costo salarial, por ahí achicamos otras cosas y buscamos otras alternativas. No podemos echar a personal por un par de meses malos. La única forma que tomemos esta determinación es que pase una situación parecida a lo que ocurrió cercana a fines de los años 90", subrayó Mendoza.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico