Desde los 4 meses

A los 4 meses (hoy tiene 13 años) Micaela tuvo su primera crisis convulsiva afebril, de 20 minutos. Siendo apenas un bebé, tuvo retroversión ocular, pérdida de conocimiento, apnea y un largo letargo de recuperación de horas.
Las convulsiones se repitieron todas las noches, siempre fuertes y prolongadas, produciendo cada día mayor deterioro cognitivo y pérdida de pautas madurativas. A los 6 meses ya no sostenía su cabeza y sentía mucho dolor. Su mamá, Carola, sufría por no poder hacer nada para frenarle la convulsión. Por entonces solo le quedaba correr a una clínica u hospital más cercano para que su pequeña no muriera por falta de oxígeno, o hiciera un status epiléptico.
"Centros hospitalarios y privados con profesionales en la especialidad de reconocimiento mundial fueron y son muchas veces nuestra segunda casa, entre los que destaco al Hospital de Pediatría Juan P. Garraham, Hospital Argerich, Hospital Ricardo Gutiérrez, Hospital Italiano, Instituto Fleni, etcétera", relata Carola.
Se trató a Micaela con la medicina convencional, suministrándole múltiples combinaciones de medicamentos, con más de diez drogas diferentes. Se desecharon propuestas quirúrgicas por la baja chance de éxito en el control de sus crisis y por tener una epilepsia multifocal.
"Mi hija es una de las pacientes más estudiadas de la Argentina, según su médico de cabecera, en cuanto a estudios de rutina y de alta complejidad, evaluaciones genéticas, metabólicas, etc., incluso afuera del país. Realizó dieta cetogénica durante cuatro meses, donde resultó ser parte del 5% que empeora el cuadro de los pacientes al aplicar esta dieta".
Micaela actualmente recibe tratamiento con el primer frasco de aceite de Cannabis y su situación mejoró, ya que "se redujeron drásticamente sus convulsiones y estoy viviendo en primera persona los efectos de este tratamiento, defendiéndolo en nombre de mi hija de quienes pudieran llegar a necesitarlo", acota la mamá, mientras, como todos los días y en cada momentos, acaricia a su hija con ese amor y abnegación de madre que ahora lucha también por todos los que puedan necesitar un tratamiento medicinal más humano, efectivo y con beneficios totales que no pueden ser impedidos ni por la burocracia ni por las leyes sin sentido.

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