Detienen al golpeador del Pietrobelli por atacar a la policía con un cuchillo

Carlos Gabriel Aybar, conocido como el golpeador del barrio Pietrobelli, luego de haber protagonizado un caso de violencia de género la semana pasada, ayer fue detenido por amenazar a un policía con un cuchillo. De acuerdo a la imputación, estaba alcoholizado y tiraba piedras a los comercios.

El tristemente conocido Carlos Gabriel Aybar, de 28 años, quien estaba en libertad luego de que la juez Gladys Olavarría le concediese la libertad con prohibición de acercamiento a su pareja -tras golpearla, apuñalarla y arrastrarla por las calles del Pietrobelli- ayer a las 7:15 fue detenido por amenazar a un policía con un cuchillo.
Un patrullero llegó hasta ese barrio tras el llamado de vecinos que denunciaban que Aybar tiraba piedras a los comercios. Según fuentes oficiales, estaba en estado de ebriedad y sacó un cuchillo con una hoja de 20 centímetros de largo con cabo de madera con el que encaró al policía que lo intentaba identificar. Fue reducido y terminó detenido por atentado y resistencia a la autoridad.
Este diario se comunicó ayer con Aldana, la víctima de la golpiza de su pareja, y comentó que sabía que lo habían detenido, pero desconocía que a pesar de la prohibición de acercamiento estaba a una cuadra y media de su casa.
Aldana, que todavía debe recuperarse de la operación de su brazo derecho a raíz de la fractura que le ocasionó Aybar, pide a la Justicia que se cumpla verdaderamente la prohibición de acercamiento que le dictó la juez Olavarría.
"Me cortó los tendones", recordó. "Quiero justicia por mis hijas, a ellas también las golpeó", denunció. La joven de 20 años sostuvo "fue la primera vez que nos golpeó, si lo hubiera hecho antes lo habríamos denunciado". También recalcó que no quiere tener ningún tipo de contacto con el violento.

LAS HERIDAS DEL TERROR

Aldana compartió las fotos de sus heridas –publicadas en la edición digital de El Patagónico–, lesiones que la Justicia consideró leves según los informes médicos.
Aybar luego de golpearla, apuñalarla y arrastrarla por las calles quedó en libertad, pero con prohibiciones de acercamiento a Aldana durante 90 días. Ahora la mujer pide que esa restricción sea permanente para que Aybar "no pueda volver a ponerle una mano encima" ni a ella, ni a sus pequeñas hijas de 2 y 4 años.
El 19 de diciembre, el individuo llegó hasta la vivienda que compartían. Lo hizo aparentemente bajo los efectos de alguna sustancia, "creo que había tomado pastillas, llegó para dormir, pero se puso a discutir y terminó todo en esa pelea, yo me defendí", relató.
Sin embargo, eso no alcanzó para evitar que él, armado con un cuchillo, le abriera el labio inferior y la lesionara en piernas y brazos. "No quiero que se acerque a mis hijas", insistió.
Por ser testigos y víctimas de la agresión, las pequeñas recibieron ayuda psicológica, pero su madre considera que no es suficiente.
Aldana y Gabriel convivieron durante seis años entre el noviazgo y el concubinato. La víctima de violencia de género decidió hablar con este diario porque cree que todo el mundo debe conocer lo que le ocurrió para que la consigna "Ni Una Menos", sea una realidad.

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