Detuvieron al sospechoso del doble femicidio de La Matanza

Por su parte, familiares de Florencia (14) se concentraron ayer frente al galpón donde ocurrió el doble femicidio situado en avenida de Mayo 2.080, de Ramos Mejía, donde volvieron a reclamar Justicia y apuntaron contra Perrone.



El sereno del galpón de la localidad bonaerense de Ramos Mejía donde hallaron los cadáveres de Florencia Ayelén Mariezcurrena y de María Soledad Ramos, quienes fueron violadas y estranguladas, fue detenido ayer cuando hacía dedo en una ruta de la provincia de La Pampa, informaron fuentes judiciales y policiales.
Se trata de Cristian Héctor Perrone (43), quien fue apresado ayer por la Policía pampeana en la ruta nacional 35, a la altura de la localidad de Ataliva Roca, al sur de Santa Rosa y próxima a la ciudad de General Acha.
Rodolfo Garcete, un vecino de la zona, contó a la prensa que él trasladó unos 40 kilómetros al acusado en su moto por esa ruta sin saber de quién se trataba hasta que un policía de nombre “Esteban” que iba en un patrullero a la par de su rodado los vio y los detuvo para identificarlos.
El testigo relató que lo único que dijo Perrone al efectivo policial que lo reconoció fue “no hice nada, no hice nada” y que arrojó el suelo el bolso que llevaba consigo.
“Esteban le dijo ‘quedate quieto, ya estás en el horno’”, indicó el motociclista y contó que cuando él lo subió a Perrone a su rodado, éste estaba “cojo, todo mojado y muerto de frío” haciendo dedo al costado de la ruta.
Al identificar al sospechoso, el policía le dijo a Garcete que aquel hombre que llevaba estaba acusado de “homicidio y violación”, tras lo cual, lo llevaron al destacamento local.
“La Policía me agradeció porque si hubiera subido a un auto era más difícil reconocerlo”, añadió el testigo.
Recién ayer al mediodía la jueza de Garantías 1 de La Matanza, Mary Castillo, convalidó el pedido de detención formal requerido por el fiscal de Homicidios José Luis Maroto, quien le imputó de “abuso sexual seguido de muerte, dos hechos”, precisaron fuentes judiciales.
Anoche, una comisión de policías bonaerenses partió hacia General Acha, distante unos 700 kilómetros, con el oficio judicial para luego trasladarlo de regreso al partido bonaerense de La Matanza donde hoy será indagado por el fiscal Maroto.
El funcionario judicial aguardaba los resultados de los peritajes de la Policía Científica sobre un preservativo usado y ensangrentado, el cable del cargador de celular, el cinto de una bata y un trozo de acolchado, secuestrados en la escena del doble crimen en busca del perfil genético de Perrone.

MUCHA EVIDENCIA
“Es mucha la evidencia científica recolectada en el lugar del hecho y lo más probable es que en poco tiempo tengamos perfiles de ADN para cotejar”, explicó a Télam una fuente de la investigación.
Respecto del cinto y el cable, el pesquisa señaló que fueron encontradas anudadas a la parte inferior de la cama y se cree que fueron utilizados primero para la sujeción de las víctimas y luego para cometer el estrangulamiento.
Y sobre el cable, puntualmente, explicó que es compatible con la marca del surco de ahorcadura que presentaban las víctimas.
Por su parte, familiares de Florencia (14) se concentraron ayer frente al galpón donde ocurrió el doble femicidio situado en avenida de Mayo 2.080, de Ramos Mejía, donde volvieron a reclamar Justicia y apuntaron contra Perrone.
José, padrastro de “Floppy”, dijo que su hija “luchó para que no la violaran” y calificó al autor del hecho “como una hiena, lo peor que puede llegar a haber”.
Además, cuestionó a “quienes tenían que controlar a esta persona y que no lo hicieron. Por qué no estaba preso este hombre”.
Es que, según fuentes judiciales, actualmente pesaba sobre Perrone una denuncia por “abuso sexual” efectuada el 1 de julio de 2015 por una hija menor de edad, en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada 1 de Ezeiza.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico