Día de definiciones para la industria petrolera y la economía regional

A los protagonistas de la semana pasada se les suma hoy el intendente Carlos Linares. Se espera que también se hagan presentes representantes de las operadoras que tienen intereses en la Cuenca del Golfo San Jorge. El objetivo es fijar un precio del barril de exportación cercano a los 54,90 dólares, para lo cual hacen falta incentivos del gobierno nacional y conocer hasta dónde están dispuestas las operadoras a resignar parte de sus ganancias.

Hoy en la Casa Rosada se llevará a cabo la cumbre petrolera en la que se buscará llegar a un acuerdo para fijar un precio del barril del petróleo de exportación que permita mantener la producción y las fuentes laborales en la Cuenca del Golfo San Jorge, luego de una caída estrepitosa de su valor que el último viernes cerró a 32,19. Es que la crisis hace rato que dejó de ser una amenaza para convertirse en realidad, afectando especialmente a Chubut por ser la única provincia exportadora de crudo.
Ya arribó el secretario general de Petroleros Privados Jorge Ávila quien en declaraciones a la prensa indicó no tener muchas expectativas en llegar hoy a una solución al conflicto. "No tengo muchas expectativas. Vinimos por convocatoria de un gobernador que está trabajando mucho", dijo.
avila



Allí el gobernador Mario Das Neves, acompañado por el intendente Carlos Linares; el secretario general del Sindicato de Petroleros y Gas Privado de Chubut, Jorge Ávila; y su par de Jerárquicos, José Llugdar, se reunirán junto al ministro del Interior, Rogelio Frigerio; el titular de Energía, Juan José Aranguren; y el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad, Jorge Triaca (h).
También está previsto que participen las operadoras que exploran en la cuenca, es decir Pan American Energy (PAE), YPF, Tecpetrol y Sipetrol, aunque ayer por la tarde aún no se había confirmado su participación, que a esta altura es vital.
El objetivo de la comitiva provincial es conseguir un valor cercano a los 54,90 dólares. Para esto se intentará sostener los subsidios por parte del Gobierno nacional, algo que sería factible según confirmó el propio Araguren la última semana, tras la multitudinaria asamblea petrolera que convocó a más de 15.000 trabajadores y a todos los sindicatos vinculados a la actividad. Claro que entonces el funcionario (ex CEO de Shell) también puntualizó que los trabajadores deberían resignar horas extras y la Provincia, porcentaje en su percepción de regalías.
Desde los gremios ya el viernes manifestaron su oposición a esta posibilidad, al entender que Chubut aportó enormes riquezas al Estado nacional durante 100 años, y que los trabajadores ya han pagado algunas concesiones para el mantenimiento de las fuentes laborales, principalmente con la resolución 312 de 2009 que mantuvo a cientos de trabajadores petroleros en sus casas cobrando el sueldo básico. Pero también con los retiros voluntarios o la adhesión obligatoria a planes vacacionales por adelantado que este verano afectó a más de 2.000 trabajadores al pararse 15 equipos de perforación y 26 de workover.

"DEVUELVAN ALGO"
Con esta mirada coincide el intendente Carlos Linares, quien ayer manifestó que "llegó el momento que Nación y las operadoras devuelvan algo de todo lo que se llevaron”.
El jefe comunal sostuvo que "no se está pidiendo nada fuera de lo normal, ni que nos regalen nada. Si prima el sentido común, todo debe concluir con resultado positivo”, consideró.
"La reunión va a ser decisiva porque van a participar las operadoras para ver de qué manera aportan a la solución del problema porque nosotros hicimos todos los deberes. Ahora llegó el momento en el que el gobierno nacional tiene que bancarnos porque no está en juego un yacimiento, sino toda una ciudad”, agregó, rechazando también, tal como hicieron los gremios petroleros, que haya que resignar regalías.
De esta forma, luego de una semana de panfletada en las rutas de acceso a la ciudad, una masiva asamblea en el gremio de petroleros base y un primer encuentro entre los funcionarios, donde se discutió con fuerza el contexto de crisis y se dispuso el cuarto intermedio hasta hoy, se espera que haya un acuerdo que permita tener mayores certezas sobre el futuro de la industria.
En este contexto, está latente la amenaza de paralizar “la producción y la ciudad”, lanzada por Linares y Avila en la asamblea del jueves. Para esto se convocaría a un paro general, el cual ya cuenta con el apoyo de los gremios de la UOCRA, Camioneros, Centros de Empleados de Comercio, Luz y Fuerza, La Bancaria y SMATA, quienes no quieren volver a sufrir un cudaro similar al de fines del siglo pasado cuando una baja del barril del petróleo a 11 dólares provocó miles de despidos y una de las peores recesiones que vivió la actividad comercial e inmobiliaria, repercutiendo en todos los rubros.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico