Día Mundial contra la Hepatitis: la importancia de prevenir

Cada 28 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis con el fin de concientizar a la población sobre la enfermedad, así como también analizar y reconocer el problema de salud pública que representan las hepatitis virales.

La hepatitis es una inflamación del hígado causada principalmente por los virus de la hepatitis o por otras infecciones, por sustancias tóxicas (por ejemplo, el alcohol o determinadas drogas) o enfermedades autoinmunes. La misma puede presentarse con o sin síntomas. Los más frecuentes son por ejemplo coloración amarillenta en la piel y los ojos, orina oscura, fatiga extrema, náuseas, vómitos y dolor abdominal.

Hay cinco tipos de virus de hepatitis identificados: A, B, C, D y E. Todos ellos causan enfermedades, discapacidad crónica, muerte, brotes y una propagación epidémica potencial. Entre los distintos tipos de hepatitis, la A y la E suelen ser causadas por la ingesta de agua o alimentos contaminados. Por otro lado, la B, C y D se dan por el contacto con sangre y otros fluidos corporales infectados con el virus. Las formas de trasmisión más comunes son la transfusión de sangre o productos sanguíneos contaminados, procedimientos médicos en los cuales se utiliza un equipo contaminado y, en el caso de la hepatitis B, la transmisión de la madre al recién nacido y el contacto sexual no protegido, incluyendo el oral.

"Las políticas implementadas por el Ministerio de Salud con la incorporación de las vacunas contra hepatitis A y hepatitis B al Calendario Nacional de Vacunación, y el apoyo de las Sociedades científicas, permitieron disminuir notablemente en los últimos años los casos de hepatitis", expresó la Dra. Charlotte Russ (MN 41.889), Médica Infectóloga, miembro del Comité de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría.

En nuestro país, tanto la vacuna contra la hepatitis A como contra la hepatitis B se encuentran en el Calendario Nacional de Vacunación. En el caso de la vacuna contra la hepatitis A, se aplica una única dosis y se encuentra disponible para niños a partir de los 12 meses de edad y personas que integran los grupos de riesgo, previa consulta médica. Para la hepatitis B se recomienda la vacunación universal, con un esquema de tres dosis, con el objeto de aumentar las coberturas y avanzar en el proceso de control de esta enfermedad.

"Es muy importante cumplir con el calendario de vacunación tanto en niños como adultos. Mediante la inclusión de la vacunación contra la hepatitis A, por ejemplo, se logró que en nuestro país no haya casos de trasplantes de hígado en niños causados por esta enfermedad desde 2007", afirmó la Dra. Russ.

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