Diadema le sacó el invicto a Laprida con un hombre menos

Con un gol casi olímpico de Manuel Gómez en la primera parte, el conjunto de Kilómetro 27 sumó su primera victoria en el certamen luego de dos empates. En el complemento se fue expulsado Diego Latorre por agresión.

por Carlos Alvarez
c.alvarez@elpatagonico.net
La atención del fútbol comodorense se concentró en el Far West donde se disputó el único partido del fin de semana, correspondiente a la 3ª fecha del torneo Inicial B. El líder, Laprida del Oeste recibió a Diadema en una cancha donde el barro se acumuló en algunos sectores, pero se pudo jugar. Igualmente, se podría haber evitado el partido de Reserva para preservar aún más el suelo para la Primera.
El elenco dirigido por Alvino llegaba de dos victorias ante Portugués y Nueva Generación, pero en la tarde de ayer, luego del parate obligado por el temporal no tuvo el juego de las primeras presentaciones y se vio sorprendido por un rival, que en la previa no pudo entrenar con normalidad en su campo de juego de kilómetro 27. A Perezlindo se le complicó el armado del equipo pero la visita abrió la cuenta sobre el cuarto de hora, y dominó la primera parte.
El que terminó siendo el único gol de la fría tarde en el Far West nació de un tiro de esquina. “Manolo” Gómez la puso en el primer palo y la pelota rebotó en un defensor que no alcanzó a despejar y la pelota se metió junto al poste izquierdo de Cuneo.
Laprida intentó pero fue más garra y sacrificio que fútbol. Villafáñez no tuvo un socio para jugar en la mitad del terreno y el arco de Heredia se hizo cuesta arriba. Una sola chance tuvo en la priemra pero el disparo de Galván se estrelló en el horizontal. Muy poco para un equipo que buscaba los tres puntos para mantenerse arriba con puntaje ideal.
Para el complemento, el panorama fue distinto porque la visita quedó con un hombre menos a los 12m. Latorre y Galvan venían a los manotazos, pero el árbitro alcanzó a ver el golpe del jugador de Diadema a centímetros del área grande y no dudo. Sacó la tarjeta roja y lo expulso. Diadema tuvo que rearmarse, y doblegar el esfuerzo para mantener la diferencia. Ya no pensó en atacar, sino en mantener su arco en cero y el dibujo futbolístico se borró. Ya no hubo ideas, solo intención de rechazar la pelota.
Así se consumieron la última media hora. Laprida intentó lastimar por los costados, y con varias ejecuciones de pelota parada, pero Heredia mantuvo el cero en su arco. Diadema sumó su primera victoria, se ubicó como escolta y Laprida lamentó la chance perdida de seguir con puntaje ideal en el reinicio del torneo doméstico de Primera B.

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