Diagnostican muerte encefálica clínica al joven baleado en madrugada de Navidad

Facultativos de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Zonal de esta ciudad diagnosticaron muerte encefálica clínica a Jorge Garrido, el joven de 30 años que en la madrugada del viernes recibió un impacto de bala en la nuca cuando viajaba como acompañante en un automóvil que se desplazaba por la avenida Santa María. De los cinco sospechosos que fueron detenidos inicialmente, solo permanece en un calabozo el presunto autor del disparo.

Caleta Olivia (agencia)
La víctima que venía desempeñándose como operario de una empresa de remediación ambiental que hasta hace pocos años se llamó Empasa, es padre de dos hijos de corta edad. A media mañana de ayer, su esposa, hermanos y otros familiares y amigos que acudieron al hospital para conocer el último parte médico, se encontraban sumidos en una profunda angustia y se aferraban a un milagro.
Ellos contaron que Jorge no tenía enemigos y que en la madrugada de Navidad, luego de celebrar con su familia, se aprestaba a dormir en su casa del barrio Koltum, cuando llegó uno de sus amigos, de apellido Alzaga quien supuestamente lo invitó a dar una vuelta en su auto, por lo cual Garrido aprovechó para pedirle que lo llevara hasta el barrio Ceferino, donde reside su suegra, a fin de saludarla por la celebración navideña.
Luego se produjo el gravísimo hecho de sangre que la comisaría de la Seccional Cuarta registró a las 5:10 en la avenida Santa María del último barrio mencionado, cuando un sujeto, que estaba acompañado por otros cuatro, apuntó con un revólver calibre 22 al auto VW Golf en el que iban Alzaga y Garrido, disparando un balazo.
El proyectil vino literalmente desde atrás y atravesó uno de los vidrios polarizados, precisamente el lateral trasero derecho e impactó a Garrido en el cráneo, exactamente en la zona temporo occipital.
Lo que aún no está en claro -ya que existen dos versiones policiales-, es si el grupo donde estaba el agresor se encontraba adentro de otro auto o bien frente a la casa donde horas más tarde se hizo el allanamiento, la detenciones preventivas y el secuestro del revólver y de un VW Gol que pertenecería al presunto autor del disparo.

INDAGADO
Avanzada la tarde del viernes, cuatro de los sospechosos fueron dejados en libertad por el juez de instrucción subrogante que se hizo cargo de la causa, Horacio Islas, aunque habrían quedado sujetos al proceso de la misma.
En tanto, el magistrado dispuso que permaneciera detenido Pablo Manse, de 20 años, quien se hallaría sumamente comprometido ya que la prueba de parafina o dermotest arrojó que tenía vestigios de pólvora en una de sus manos.
El mismo fue trasladado a las 9:30 de ayer desde la Comisaría Seccional Cuarta hasta el edificio del juzgado (Yrigoyen y Guttero) para ser sometido a declaración indagatoria. Si bien no trascendieron detalles de esa instancia, pudo saberse que el juez Islas le levantó el auto de incomunicación que le había impuesto en un primer momento.
Por otra parte, las fuentes policiales consultadas por este medio citaron que el revólver que supuestamente fue utilizado en el hecho, fue hallado enterrado en el patio interno de la vivienda allanada poco antes del mediodía del viernes, en la avenida Santa María, zona del barrio Ceferino.

INVESTIGAN CAUSALES
A todo esto, hay disímiles conjeturas sobre los motivos de la agresión, las cuales en principio se basan en que tanto el presunto autor del balazo (Manse) como el conductor del auto baleado (Alzaga) tendrían antecedentes que se registran en denuncias policiales.
El primero de ellos por haber propinado una fuerte golpiza a otro joven al que le fracturó una mandíbula y además porque en otra ocasión se habría secuestrado un arma de fuego dentro de su auto, el mismo que fue secuestrado el viernes.
De Alzaga (cuyo nombre de pila no trascendió) se dice que también en alguna ocasión se lo vio con un arma de fuego, aunque las fuentes consultadas no pudieron brindar más detalles.
En base a estos indicios, los policías que están a cargo de la investigación barajan la hipótesis que ambos se conocían y estaban enemistados por lo cual creen que el balazo iba dirigido a Alzaga ya que no encuentran lógica al hecho que alguien accione un arma de fuego contra un vehículo que circunstancialmente pasa por una calle de barrio que en este caso tuvo como víctima a Garrido que nada tendría que ver con ese enfrentamiento.

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