Diferentes experiencias en torno a la infancia

Luciano Barrientos juega al fútbol en la Súper Económica y ya lo pretende River Plate. Sofía Pernicone toca el piano e integra una banda de niños. Francisco Villa es un apasionado del saxofón y de los documentales.Las hermanas Aitana y Amaia Montesinos eligieron la música por herencia de su padre. Julieta Giménez es abanderada, practica hándbol y gimnasia aeróbica. Ellos forman parte de una nueva generación de niños que comparten tablets y videojuegos con el arte, el deporte y el estudio.

En tiempos de aplicaciones y celulares; de Pokemon Go que también atrapa a los grandes; videojuegos donde el objetivo es asesinar y robar, enfrentar la guerra o a los zombis, hay chicos que también dedican una gran parte de su tiempo a actividades extracurriculares, hobbys, pasiones o simples clases donde -quizás sin saberlo- van adquiriendo una herramienta que les será útil en el futuro, o para lo que será el día de mañana su profesión.
Conocida es la historia de Ian Subiabre, hijo del volante Martín Subiabre, ex CAI, Huracán y Ameghino, que tira gambetas en el torneo Infantil que organiza la CAI y que ya fue visto por River Plate, club que lo fichó para sus inferiores.
También está el caso de Carlos Ian Süther, un pequeño pianista que próximamente representará a la ciudad en el Junior Original Concert, donde tocará su obra "Cinco Tiempos” ante los ojos de otros niños y jóvenes de hasta 16 años de diferentes lugares de Latinoamérica.
Pero más allá de estos dos pequeños que ya fueron presentados en sociedad en Comodoro Rivadavia hay un sinnúmero de niños que realiza actividades más allá de la escuela, demostrando que la infancia se puede vivir de otra forma y quizás encontrando el camino que seguirán el resto de su vida, tal como le sucedió a Gastón Salas, un repostero que comenzó a cocinar a los 5 años y hoy con 18 ya cuenta con cinco años de experiencia en la creación de tortas, confiando en que apenas termine la secundaria iniciará su propio emprendimiento.

EL GOLEADOR QUE QUIERE RIVER
Luciano Barrientos es uno de los chicos que viven para el fútbol en la ciudad. El niño de 10 años es el goleador del torneo “Por un fútbol infantil sin presiones” que organiza la Comisión de Actividades Infantiles (CAI) bajo la coordinación de Carlos Polizzil.
En lo que va de la actual edición, denominada "Alexis Cabrera" en homenaje al ex volante de San Lorenzo que supo brillar en las selecciones juveniles, Luciano ya convirtió 26 goles. “Tengo 10 años, empecé a jugar a los tres en Huracán, 'el Globito' del barrio, con el profe Víctor Montenegro” contó a El Patagónico.
Según recuerda su madre Roxana, Luciano fue invitado por su primo Enzo para jugar en la categoría 2004 de "el Globito". Desde entonces nunca paró y junto a Ian Subiabre iniciaron su camino hasta que en 2015 comenzó a jugar en La Súper Económica. Su desempeño fue excelente, convirtiendo 84 goles en tres torneos, siendo el máximo goleador de su categoría.
Luciano, quien estudia en la Escuela 119 y entrena de lunes a viernes, a veces en doble turno, asegura que simplemente le gusta jugar al fútbol, que es de River pero no tiene ídolos, solo un tal Lionel Messi que lo deslumbra cada vez que lo ve en la pantalla. También que sigue de cerca los pasos de Pablo “Quique” Ruiz, volante de la CAI que el año pasado la rompió en la Sub 20 y que también se inició en La Súper.
Su entrenador, Denis Melian, asegura que son muy parecidos, tanto en el juego como en la sencillez que tienen como persona. Seguramente por todo ello es que River ya se fijó en él y lo fichó para sumarse el año próximo.
Mientras espera que el tiempo pase, Luciano entrena con la prenovena de la CAI, donde juega de volante por derecha. “Es lindo el equipo, juegan bien los chicos, están los mejores de Comodoro", explica sobre su nuevo equipo, cambiándole la sonrisa cuando confirma que su sueño es llegar a River.

LA PIANISTA
Sofía Pernicone es otra de las niñas que no se conforma con lo que aprende en la escuela. Ella tiene 10 años y a los 4 comenzó con la práctica de piano, por gusto y por herencia, ya que su madre también toca el instrumento. "Es lindo tocarlo; me gusta”, dice la pequeña sobre por qué lo eligió.
Su madre, María Fernanda Díaz, asegura que "lo disfruta. Suele tocar todos los días para no perder ritmo. Lo ve como un juego, pero no como una obligación, sino ya no gusta tanto. Nosotros tratamos de que lo haga naturalmente. Ella también improvisa, canta y hace cursos de audio. Pero cuando sea más grande decidirá si quiere dedicarse a la música o no”, agregó orgullosa de la pequeña que asiste a la escuela Manuel Belgrano y que una vez por semana suma las clases de piano, más la actividad de la banda de la Academia Steiner, con la cual el año pasado se presentó en “Maravillosa Música”, una muestra para adolescentes que se realizó en el Centro Cultural.

SAXOFON Y MUSICA DE PELICULAS
La primera vez que Francisco Villa tocó el saxofón tenía 9 años. Lo eligió porque le gustó el instrumento y así comenzó a practicar para formar parte de la banda que el Colegio Dean Funes tiene para sus alumnos a partir de cuarto grado. Ese fue el puntapié inicial de una pasión que le permitió conjugar la práctica con su gusto por la música de películas e instrumental.
Francisco tiene 11 años y además toca en la banda del Rotary Club de Rada Tilly, luego de haber pasado el año pasado por la de la academia Steiner.
“Practico casi todos los días; lo que más me gusta tocar son las marchas militares, el Himno", dice quien también se confiesa amante de los documentales.
Su madre asegura que Francisco le dedica mucho tiempo al instrumento, tocando canciones de películas como "Piratas del Caribe" e "Indiana Jones". El sostiene que le gustaría ser músico. Su madre también cree que va por este camino. “Le pone muchas pilas al estudio de la música, ensaya todo el día. En una de esas quizás siga este camino", añade con orgullo.
Por esta razón es que el año pasado la familia pensó en la posibilidad de que participe en Iguazú en Concierto. Sin embargo, decidieron aplazarlo para no descuidar los estudios.

DOS HERMANAS
Aitana y Amaia Montesinos tienen 13 y 11 años. Tocan la batería y el bajo, respectivamente. Viven en Kilómetro 5 y antes bailaron diversos ritmos, como jazz y clásico. Las chicas contaron que empezaron con la música este año, influidas por el padre, un amante del metal finlandés que les contagio el gusto por la música.
Aitana dijo que siempre le llamó la atención la batería, mientras a Amaia le gustó el sonido del bajo. Su madre Carol incluso se sorprende por cómo ella, a pesar de su corta edad, puede distinguir tan claramente el instrumento en la canción y se muestra feliz de poder contribuir a que vivan su infancia de la manera en que lo hacen.
"Ellas piden hacer este tipo de actividades y mientras se pueda, se las va a acompañar. Es una forma también de que se expresen por otro lado porque no todo es estudio y escuela. También un entretenimiento porque están muy de moda las computadoras y es mejor una actividad que las incentive antes que tenerlas encerradas", consideró.

LOS ESTUDIOS Y
EL DEPORTE
Julieta Giménez tiene 11 años y también elige actividades complementarias a la escuela, donde ya de por sí tiene un notable desempeño, tanto que es la abanderada de la Escuela 83, mientras su hermana melliza es escolta.
Al igual que el resto de los entrevistados, ella vive una infancia particular, con la madurez necesaria para saber que el estudio será siempre su mejor herramienta, combinándolo con la pasión que le genera jugar al hándbol o practicar gimnasia artística. “Para mí es algo muy importante estudiar porque me puede servir mucho", afirma con una seguridad que sorprende.
Julieta cuenta que le gusta estudiar, pero que también hay días en que no tiene muchas ganas y que el inglés es una disciplina que no la termina de cautivar. Acepta que desde cuarto grado en adelante le fue mucho mejor.
"Me gusta la escuela porque también puedo estar con mis amigas y compartir momentos lindos. Este es mi último año y quiero aprovechar. Estamos viendo después si voy al CUP (Colegio Universitario Patagónico), pero hay que ver porque al ser dos es muy difícil entrar”, contó al ser consultada por dónde realizará sus estudios secundarios quien de entre todas las materias elige Ciencias Sociales y Lengua.

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