Dinant: murallas, museos y cuevas

Situada en la región de Valonia, Dinant es una de las ciudades más fotogénicas de Bélgica. Está encastrada entre el cauce del río Mosa y los macizos rocosos de las Ardenas, coronada por una imponente fortaleza.

Dinant es una hermosa ciudad de Bélgica situada en la región de Valonia. Tiene alrededor de 14.000 habitantes, aunque tiene aroma y apariencia de pueblo. Su ubicación, a orillas del Mosa y encajonada entre pequeños macizos rocosos, es su principal atractivo.
Es conocida como "la Hija del Mosa", ya que la ciudad está construida a los pies de dicho río, cuyo cauce fue durante el Medievo una importante vía navegable para el transporte de mercancías de su floreciente comercio. En sus orillas hay varias empresas que ofrecen paseos por el río Mosa, y los más aventureros pueden alquilar un kayak.
Edificada en el año 1051 por el príncipe obispo de Lieja, la fortaleza o ciudadela se alza en Dinant y el Valle del Mosa. Se puede acceder a la misma a pie, subiendo la escalera de 408 peldaños o tomando el teleférico. Durante la visita, además del Museo de Armas, a lo largo del recorrido se encuentran objetos y paneles didácticos que narran el pasado glorioso de Dinant.
Otro espectacular monumento arquitectónico para disfrutar es la Colegiata de Notre Dame, con su característico campanario en forma de bulbo, y una monumental vidriera en tonos azules, considerada una de las más altas de Europa.
Además en Dinant se encuentra un museo único en el mundo, la Abadía de Notre Dame de Leffe. En sus salas se puede escuchar una infinidad de sonidos producidos por los objetos y materiales más diversos, desde un clavo hasta un jarrón.
Pero la naturaleza también tiene un gran protagonismo en esta localidad, considerada una de las más bellas de Europa. Los valles que rodean Dinant ofrecen un paisaje espléndido, una naturaleza intacta e invitan a visitar los numerosos castillos. Descender en kayak los rápidos del río Lesse observando el paisaje repleto de castillos medievales, las cuevas prehistóricas, como la Cueva La Merveilleuse y los parques naturales son el complemento ideal al paseo.
Hay algo que caracteriza a este lugar y es que Adolphe Sax, el inventor del saxofón, también deambuló por las calles de Dinant, su ciudad natal, en otra época. La población autóctona, orgullosa de su contribución en el mundo de la música, lo homenajea con una Casa Museo. Nada mejor para descubrir su revolucionario aporte técnico que pasear por cada una de las salas.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico