Dos adolescentes salvaron a otro que se ahogaba en la playa de Kilómetro 5

Ocho jóvenes entre los que estaba quien sufrió el percance nadaban hasta una antigua estructura metálica que pertenece a la usina. El joven de 18 años, oriundo de Buenos Aires, se acalambró y a mitad de camino empezó a hundirse. Dos de los adolescentes que lo acompañaban le ayudaron a salir y cerca de la orilla fue auxiliado por buzos. Quedó hospitalizado, pero está fuera de peligro.

Un momento de desesperación vivió el grupo de amigos, entre 14 y 16 años, que reside en Kilómetro 5 y que concurre todos los días a la playa que se encuentra frente a la Usina de la empresa Transpa. Ellos conocen los peligros de ese sector que no cuenta con servicio de guardavidas.
A diferencia de otras tardes el grupo de amigos estaba acompañado por dos hermanos de Buenos Aires que están de visita en esta ciudad.
Como lo han hecho en otras oportunidades los jóvenes decidieron nadar hasta una estructura metálica que ellos denominan "la casita".
Esa estructura se encuentra a más de 100 metros de la costa y en alrededores existen piletones en los cuales los jóvenes querían llegar para bañarse antes de que terminara de bajar la marea. Eran las 16 y las aguas estaban tranquilas.
La mayoría de los chicos llegó hasta "la casita" y restaba el joven, luego identificado por fuentes oficiales como Lucas Joel Roldán, de 18 años. Este se quedó a mitad de camino y al no poder seguir avanzando comenzó a desesperarse. "Yo estaba llegando a ´la casita´ y escucho que el chabón me grita: ´ayudame, ayudame´", relató Tomás Romero a El Patagónico.
El adolescente de sólo 14 años fue en su ayuda y "con tremenda desesperación me intenta agarrar y nos entramos a ahogar los dos". En ese angustiante momento se sumó Benjamín Chaves, de 16, quien mantuvo a la víctima, mientras su amigo nadó hacia la costa para pedir ayuda a un matrimonio que estaba con sus hijos y observaba lo sucedido.
Patricia contó a este diario que en el primer momento pensaban que los chicos jugaban en medio del mar y no dieron mucha importancia a los jóvenes. Luego, los reiterados gritos los alertaron de que alguien se ahogaba. Así, su marido se comunicó con Prefectura y la Policía.
Benjamín describió que a Lucas "llegando a ´la casita´ se le acalambró la pierna y tragaba agua. Fue como media hora de desesperación que no lo podíamos sacar".
En tanto, Tomás regresó al mar, "sacamos a Lucas y vinieron los buzos. Lo estábamos ayudando que no se ahogue".
Otro de los jóvenes se quejó que los buzos "llegaron tarde, como una hora después. El chabón se estaba desesperando mucho y nos hundía a nosotros", graficó Tomás.

TENIA PULSO
Y RESPIRABA
Ante el alerta se montó un operativo en el que asistió Prefectura con una lancha que finalmente no utilizó y el grupo de nadadores, el servicio de guardavidas dependiente del municipio, Defensa Civil, Secretaría de Seguridad, policía de la Subcomisaría de Kilómetro 5 y una ambulancia del Hospital Regional.
El rescatista Martín Gurisich explicó a este diario que el servicio de guardavidas de Kilómetro 4 fue notificado de "que había una persona que aparentemente se estaba ahogando y cuando los guardavidas llegaron ya estaba muy cerca de la costa".
Según aseguró Gurisich; "la persona no perdió la conciencia, ha tragado un poco de agua pero tenía pulso y respiraba. Seguramente es un pronóstico favorable".
La víctima fue atendida en la ambulancia y una vez estabilizado fue trasladado a la guardia del Hospital Regional.

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