Dos antecedentes que dejaron sabor a poco

En 1997 el municipio comenzó a trabajar en el "Documento síntesis de programas y proyectos estratégicos de desarrollo local" que presentó cinco años después. Una década más tarde, en conjunto con Provincia se impulsó el proyecto: "Comodoro Rivadavia. Modelo de Ocupación Territorial y Plan de Desarrollo Sustentable". Los trabajos son los antecedentes inmediatos de la planificación que se pretende organizar en esta ciudad. Sin embargo, nunca se desarrollaron como estaban previstos originalmente.
Las Jornadas de Planeamiento Urbano "Pensar Comodoro desde la reconstrucción hacia el futuro", que el martes tuvieron lugar en el Centro Cultural de Comodoro Rivadavia, despiertan expectativas para pensar la ciudad y su desarrollo sustentable a largo plazo. Sin embargo, el desafío en esta intención conjunta que reúne al Gobierno nacional, provincial y a la Municipalidad es que se concrete lo planificado y el trabajo que se realice de aquí en adelante no sea solo parte del ruido político preelectoral y postemporal.
Es que en los últimos quince años en Comodoro Rivadavia se presentaron dos proyectos de desarrollo a largo plazo y más allá de que se cumplieron algunos objetivos, los mismos aún son una deuda pendiente, tal como recordó El Patagónico en un informe publicado en setiembre de 2016.

UN PRIMER TRABAJO
En 2002 el municipio presentó el "Documento síntesis de programas y proyectos estratégicos de desarrollo local". El mismo comenzó a desarrollarse en 1997 durante la intendencia del justicialista Marcelo Guinle.
El proyecto se realizó en conjunto con la Fundación para el Desarrollo Humano de la Patagonia y tuvo dos etapas por el cambio de gobierno: en 1999 tras las elecciones asumió el radical Jorge Aubía. Finalmente en mayo de 2002, en el Club Huergo se realizó su presentación.
El trabajo proponía seis ejes para pensar el desarrollo y la diversificación productivas, orientados a acentuar la identidad de la ciudad; mejorar la competitividad en el desarrollo de bienes y servicios; consolidar el liderazgo y la articulación con las ciudades y zonas del ámbito geográfico; desarrollar una acción sistemática de prevención, recuperación, y preservación ambiental; impulsar un proceso de integración social a través de prácticas participativas y acciones solidarias con las organizaciones populares; e impulsar un desarrollo urbano que asegure un mejoramiento en la calidad de vida.
Con esas seis estrategias de desarrollaron talleres participativos, organizados a partir de la similitud de las temáticas, con el objetivo de establecer espacios para la discusión de los programas y proyectos.
Así se definió potenciar a la ciudad como productora de energías renovables con la fabricación de molinos eólicos, crear un Fondo de Energías Limpias, la exportación de conocimiento en la materia y lograr la conexión al Sistema Interconectado Nacional. A ello se sumaba una iniciativa de generación de hidrógeno, entre otros puntos relaciones al turismo convencional y de eventos.

SEGUNDA PROPUESTA
El segundo trabajo, que se presentó hace diez años, se realizó con el apoyo del Gobierno de Chubut con objetivos a 2027. Se tituló "Comodoro Rivadavia. Modelo de Ocupación Territorial y Plan de Desarrollo Sustentable" y se publicó en junio de 2007, durante el final de la intendencia de Raúl Simoncini.
En este caso contó con el apoyo del Gobierno de Chubut, dirigido por Mario Das Neves y tuvo el sustento del Consejo Federal de Inversiones, la colaboración técnica del Foro Latinoamericano de Ciencias Ambientales (Flacam).
Un total de 98 actores sociales participaron de la iniciativa, desde empresarios, equipos técnicos, referentes barriales, empleados municipales e instituciones; como la Cámara de Comercio, Industria y Producción, la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, y las operadoras petroleras: Repsol y Pan American Energy.
A diferencia del primer proyecto planteaba dos ejes de desarrollo: uno de "aplicación normativa, de regulación y de incentivo a los obras públicas municipales y a la inversión privada", y otro de inversión, "con cuatro grandes estrategias de desarrollo y obras públicas de relieve, que demandarían inversiones provinciales, nacionales e internacionales, con el acompañamiento del sector privado".
Se trataba de la Ciudad del Conocimiento; la ampliación del puerto; el ensanche urbano oeste y sur, además de completamientos en el norte; y la creación de una nueva estructura de movilidad urbana y metropolitana, mediante el by-pass de la ruta Nacional 3 como nueva circunvalación de la ciudad, acompañada de sus avenidas de penetración.
La discusión del proyecto se desarrolló en siete meses, también con talleres participativos donde se fomentó la reflexión sobre el futuro de la ciudad. Sin embargo, tal como el proyecto anterior, solo se concretaron algunos objetivos mejores del trabajo, y el desarrollo sustentable planteado quedó en la nada.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico