Dos atentados dejaron 130 muertos en Bagdad

El más sangriento de los ataques tuvo como blanco un centro comercial y fue reivindicado por el Estado Islámico. Pocas horas después, una segunda bomba explotó en un mercado popular.

Unas 130 personas murieron ayer y más de 160 resultaron heridas en dos atentados en Bagdad y el más sangriento, reivindicado por el Estado Islámico (EI), tuvo como objetivo un abarrotado centro comercial, justo cuando cientos de familias salían a la calle a la madrugada tras romper el ayuno diario de Ramadán, el mes sagrado del islam.
El atentado golpeó la zona comercial de Al Karrada poco después de la medianoche, especialmente la heladería más popular y antigua de la capital iraquí, uno de los puntos más concurridos durante las madrugadas del mes de Ramadán, cuando las calurosas noches de verano se convierten en el principal momento de socialización.
Según fuentes policiales y hospitalarias, al menos 130 personas murieron, entre ellas varios niños y mujeres, y unas 150 resultaron heridas, informó la agencia de noticias EFE.
Pocas horas después, una segunda bomba explotó en un segundo mercado popular, en el barrio de Shaab, en el noreste de Bagdad, otra zona de mayoría chiita, una de las tres comunidades étnicas o religiosas que componen el país y la que desde la invasión de Estados Unidos en 2003 dirige el gobierno nacional.
En ese segundo atentado, que por ahora no fue reivindicado por ningún grupo, al menos cinco personas fallecieron y otras 16 resultaron heridas, según informaron fuentes policiales que pidieron mantenerse anónimas, según la cadena de noticias Al Jazeera.
La mayoría de las víctimas de ayer fallecieron quemadas o sofocadas dentro de un shopping y un centro de entretenimientos de varios pisos, el eje alrededor del cual giraba esa zona comercial.
El enorme edificio quedó en pie, pero calcinado casi por completo. Lo mismo sucedió con los autos y todo lo que estaba alrededor.
Cuando la policía recién empezaba a recolectar los cuerpos de las víctimas que habían quedado calcinados y desparramados en el suelo, el Estado Islámico reivindicó la autoría del ataque en un comunicado difundiendo por las redes sociales y por páginas web vinculados a milicias extremistas.
"En el marco de las permanentes operaciones de seguridad de los soldados del califato en la ciudad de Bagdad, el hermano muyahidín (combatiente santo) Abu Maha al Iraqui logró hacer estallar su coche bomba en una concentración de renegados", sostuvo la milicia, haciendo referencia a la comunidad chiita, según reprodujo EFE.
"Con el permiso de Dios proseguirán los ataques de los muyahidines contra los renegados", advirtió el grupo radical.
El Estado Islámico viene sufriendo sucesivos golpes y reveses en el campo militar tradicional.
En los últimos meses, el Ejército iraquí, con ayuda aérea de la coalición internacional liderada por Estados Unidos y "asesores" en el terreno de Washington y de Irán -dos países que no suelen pelear del mismo lado en un conflicto- ha logrado recuperar mucho del territorio ganado por el Estado Islámico desde 2014.
La última gran derrota de la milicia se registró hace sólo una semana, cuando el Ejército anunció, victorioso, que había recuperado el control de toda la ciudad de Fallujah, una de las localidades más importantes del oeste del país y ubicada a sólo 65 kilómetros de la capital del país, Bagdad.
Actualmente los islamistas del Estado Islámico sólo controlan una gran ciudad de Irak, Mosul, la más importante del norte y la segunda de todo el país. Desde hace semanas el Ejército comenzó una ofensiva para empezar a recuperar las afuera de esa localidad. Ayer anunció que tomó el control de tres pueblos al sureste.
Desde el gobierno nacional intentaron aplacar el enojo popular por los cada vez más seguidos atentados en la capital atribuyéndolos a una consecuencia del avance en el plano militar.
"Están tan desesperados por elevar la moral de sus combatientes, mucho de los cuales abandonan al grupo (el Estado Islámico) de manera cotidiana, que creo que este tipo de ataques comenzará a crecer", advirtió el dirigente Mowaffak Baqer al Rubaie en diálogo con Al Jazeera.
Sin embargo, esta explicación no parece alcanzar para la población de Bagdad, que ayer recibió en el lugar del atentado al primer ministro Haidar al Abadi con piedras y abucheos.
El Estado Islámico "después de haber sido aplastado en los campos de batalla, comete ataques con explosivos en un intento desesperado", aseguró el premier al visitar la zona devastada por la explosión, según un comunicado difundido más tarde por su oficina.
Al Abadi intentó tranquilizar a la población y prometió que "la victoria está muy cerca". A cambio, sin embargo, recibió abucheos y gritos de "ándate".
Mientras es cierto que el Ejército, con ayuda de sus aliados internacionales, está avanzando sobre el Estado Islámico y cercándolo, también es cierto que los atentados, especialmente dentro de Bagdad, se han multiplicado y vuelto cada vez más masivos.
En mayo pasado, el Estado Islámico mató a 93 personas y dejó más de 160 heridos en tres atentados coordinados en dos barrios de mayoría chiita y otro sunnita -la misma rama del islam que esa milicia profesa- en Bagdad.
Apenas seis días después, 45 personas fallecieron en una nueva ola de atentados en la capital iraquí y hace menos de un mes otro ataque suicida provocó una masacre.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico