Dos jóvenes esperarán el juicio por un robo con arresto domiciliario

Los jueces Fabio Monti y José García beneficiaron con esa medida a los dos sospechosos de asaltar y apuñalar a un repartidor de pizzas de Trelew.

Además, lo amenazaron con un revólver y le quitaron la moto. Los imputados tienen permiso para trabajar y concurrir a un centro de recuperación de adicciones. Se trata de Víctor Garmendia (20) y Marcos Mundaca (28), quienes estaban detenidos desde el 16 de setiembre del año pasado implicados en el delito de robo agravado por el uso de armas.
Según la acusación del fiscal general Arnaldo Maza, los sospechosos abordaron en medio de la oscuridad al repartidor de pizzas cuando circulaba a bordo de una motocicleta por el barrio Abel Amaya.
A punta de pistola y cuchillo fue despojado de su riñonera además de recibir un corte en un brazo con el arma blanca. Los delincuentes escaparon en la moto de la víctima que ya conocían. Cuatro horas después los sospechosos fueron detenidos.
En un allanamiento la policía recuperó la riñonera con toda la documentación a excepción de la tarjeta verde de la moto, el casco y una caja de plástico utilizada para la distribución comercial de pizzas.
Durante la audiencia de revisión de la prisión preventiva desarrollada días atrás, el defensor Sergio Rey destacó que de las actuaciones realizadas por el Ministerio Público Fiscal no está acreditado fehacientemente que los imputados hayan utilizado armas. Agregó que los familiares de los jóvenes devolvieron el casco y la cajuela de delivery que llevaba la moto.
En ese acto judicial los imputados contaron otra versión de lo sucedido, aunque se dilucidará en el juicio oral y público que se hará en los próximos meses. Garmendia y Mundaca argumentaron que conocen a la víctima con el que tienen una enemistad y que se llevaron la moto a manera de venganza.
El defensor destacó la ausencia de armas durante el robo lo que podría hacer cambiar la calificación legal, llevándola a robo simple. También señaló la falta de antecedentes penales condenatorios de sus clientes y calificó como relevante que ambos trabajen.
Desde que se encuentran detenidos concurren al Centro de Día para recuperarse de sus adicciones a la droga, psicofármacos y alcohol. Garmendia trabaja diez horas diarias como ayudante de albañil, y Mundaca se desempeña como ayudante de plomero.
Todas esas circunstancias fueron expuestas en detalle para solicitar el arresto domiciliario hasta la realización del juicio. Para el fiscal, el robo de la moto fue planificado y para su ejecución utilizaron cuchillo y un arma de fuego. En su resolución, los jueces beneficiaron a los acusados con el arresto domiciliario.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico