Dos muertos por la explosión e incendio de una casa en Gallegos

Dos hombres perecieron ayer en Río Gallegos como consecuencia de una explosión seguida de incendio que se produjo en una vivienda del barrio APAP de Río Gallegos. No fue un accidente, sino que se trató de un hecho intencional: el dueño fue hallado calcinado y maniatado con una cadena. La otra víctima fatal era un vecino que tenía antecedentes delictivos.

Caleta Olivia (agencia)

Inicialmente había gran confusión sobre lo sucedido ya que en el frente de la casa de material, ubicada en la calle Puerto Santa Cruz, se observaron leyendas pintadas con aerosol acusando a alguna persona de "violín" y "violador", presuntamente dirigidas a su propietario, un hombre que vivía solo, de aproximadamente 68 años, retirado de Gendarmería Nacional e identificado como José Ramírez Díaz.
Los vecinos se sobresaltaron cuando de madrugada, alrededor de las 6:15 (a esa hora ya hay luz solar en esta época del año), sintieron una fuerte explosión que hizo volar el techo de maderas y chapas hacia la calle, tras lo cual se originó un pavoroso incendio.
Más tarde, se confirmó que la detonación se produjo por un escape de gas y los bomberos que acudieron a sofocar las llamas se encontraron con el cuerpo de una persona que estaba calcinado.
Lo hallaron en el baño, le habían atado las manos y pies con una cadena de las que se utilizan para sujetar perros, estableciéndose más tarde que se trataba del propietario.
También se supo que otro hombre, de aproximadamente 40 años y que residía en las inmediaciones, había sido trasladado al Hospital Regional con quemaduras en su cuerpo y vías respiratorias. Se trataba de Héctor Horacio Sotelo, quien falleció horas después como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio.
La imagen de Sotelo quedó grabada en un video que otro vecino captó con su teléfono celular, donde se lo observa cuando recibe las primeras atenciones de una enfermera, notándose que presenta quemaduras en su rostro, su torso está desnudo y balbucea palabras incoherentes.

SINIESTRO CUADRO

Las investigaciones que continuaba realizando la policía hasta avanzada la noche se mantenían en un estricto hermetismo, pero de todos modos comenzaba a conjeturarse un siniestro cuadro.
En principio, trascendió que las inscripciones de las palabras "violín" y "violador" no habían sido vistas el día anterior, por lo cual se cree que se hicieron pocos minutos -u horas- antes del fatídico suceso y que estaban dirigidas al dueño de la casa,
De la segunda víctima fatal, en tanto, se supo que era un hombre que vivía en las inmediaciones y que tenía antecedentes policiales y penales. Acerca de los motivos de su presencia en el lugar del siniestro existen dos versiones: que acudió a prestar ayuda al ex gendarme, o bien para asesinarlo y no pudo escapar a tiempo cuando ocurrió la explosión que él mismo (Sotelo) habría provocado.
El portal digital Noticias Austral dio cuenta de que el sitio de la tragedia se encuentra a dos cuadras de la Comisaría Tercera y de la Unidad XXI de Bomberos y que en la citada sede policial no había registro de denuncias por abuso sexual u otro delito de ese tipo.
En el hecho tomó intervención el Juzgado de Instrucción N° 2, a cargo de Valeria López Lestón.

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