Dos nuevos detenidos y siete demorados por el crimen del niño de 11 años en Quimilí

En su relato, el ladrillero -que explicó no habló antes por encontrarse "amenazado" de muerte- brindó la identidad de los hombres que participaron en el abuso sexual y crimen del menor, en su mayoría con antecedentes por consumo de drogas.

La justicia santiagueña, que investiga la violación y descuartizamiento del niño Mario Agustín Salto en la localidad de Quimilí, ordenó ayer la detención de dos hombres y que otros siete permanezcan demorados, tras la declaración de un testigo clave.
Los dos nuevos detenidos, que se suman a dos hermanos que ya están presos por el hecho, fueron identificados como "Rody" Sequeira y "Burra" Rodríguez, quienes fueron trasladados a la alcaidía de los Tribunales de Santiago del Estero.
En tanto, los siete demorados permanecían alojados en el Departamento de Seguridad Ciudadana 12 de Quimilí, dependencia en la que medio centenar de familiares reclamaron la liberación de los apresados.
Las últimas medidas fueron ordenadas por el juez de Instrucción en lo Criminal y Correccional de Quinta Nominación, Miguel Angel Moreno, tras el testimonio ofrecido por el empleado de un tabique en el que se fabrican ladrillos comunes.
En su relato, el ladrillero -que explicó no habló antes por encontrarse "amenazado" de muerte- brindó la identidad de los hombres que participaron en el abuso sexual y crimen del menor, en su mayoría con antecedentes por consumo de drogas.
Fuentes policiales y judiciales indicaron que, en su testimonio, el obrero explicó la forma en que la víctima fue sorprendida por un grupo de personas que lo abordó cuando se encontraba pescando en la represa.
El tabique en el que aparentemente el testigo observó cómo mataban al niño se encuentra ubicado a poco menos de 50 metros de la zona en la que fue encontrado un cuchillo durante un amplio rastrillaje a cargo de las fuerzas de seguridad provinciales.
Los nuevos procedimientos también surgieron tras las declaraciones de tres amiguitos de Salto, que a través de una cámara Gesell indicaron que vieron a la víctima cuando pescaba en la represa en la que desapareció.
Los chicos indicaron que en el lugar advirtieron la presencia de más de dos personas mayores y si bien no pudieron identificarlos, indicaron algunos datos que resultaron vitales para el curso de las investigaciones.
En tanto y por disposición del juez Moreno, fueron separados los dos hermanos que primero fueron detenidos por el crimen del niño que vivía en el barrio San Francisco, distante a 800 metros del lugar en el que fue visto por última vez, antes de ser mutilado y arrojado en bolsas en otro extremo del pueblo de más de 24 mil habitantes.
Por su parte, el juez sigue a la espera de los resultados de un peritaje a un pequeño cuchillo que fue encontrado en una zona de tupida vegetación, en cercanías del lugar en el que desapareció la víctima, además de los exámenes de muestras de sangre e hisopados que serán comparados con los ADN de los sospechosos.
Mario fue hallado asesinado y descuartizado en un basural de Quimilí el 2 de junio, luego de permanecer desaparecido desde dos días antes.
Los pesquisas creen que el niño fue atrapado por sus agresores cuando estaba cerca de una represa vecina a su casa, adonde había ido con un balde y una caña de pescar, y luego llevado al otro extremo de la localidad, donde está el basural.
El caso generó gran conmoción en la provincia y ya se realizaron numerosas marchas en reclamo de justicia en las que la familia denunció que el crimen está relacionado con el alto consumo de droga de los jóvenes que habitan en el pueblo.

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