Dos veteranos de guerra de Comodoro vuelven a Malvinas

Luego de abrazar a sus familiares y amigos, Juan Pérez y Tito Nievas se subieron ayer, pasadas las 21:30, al micro que hoy los dejará en Río Gallegos, desde donde tomarán el avión que horas después los depositará en Malvinas, ese suelo por el que lucharon y sufrieron hace 34 años. Los veteranos comodorenses participarán de una gran delegación, compuesta por otros 40 ex combatientes de todo el país que tomaron la decisión de volver a Malvinas para cerrar la que seguramente fue la historia más importante de sus vidas.

El presidente del Centro de Veteranos de Malvinas de Comodoro Rivadavia, Juan Pérez, junto a Tito Nievas, comenzaron a recorrer ayer a la noche los kilómetros que los separa desde hace 34 años de las Islas Malvinas, ese suelo patrio que pisaron de manera impensada y sorpresiva en 1982 y por el que volverán a caminar hoy, tras un largo viaje.
En este caso, el viaje no es solo el tiempo y los kilómetros que se recorren primero en micro y luego en avión, desde Río Gallegos a Malvinas. Este viaje comenzó cuando estos dos veteranos comodorenses tomaron la decisión de regresar, algo que no es sencillo porque para hacerlo tuvieron que hacer trámites y aceptar entrar con pasaporte, algo que muchos ex combatientes rechazan.
"Es un tema que me llevó su tiempo y que, como dije varias veces, no fue fácil porque todos queremos volver allí, para cerrar nuestras historias, pero queremos regresar sin que se nos considere extranjeros en nuestro suelo. El tiempo va pasando, y en mi caso, decidí que no puedo esperar más; así que acepté las condiciones que están establecidas, porque estoy bien, pero no sé cuánto tiempo de vida me queda, y quiero volver. No quiero esperar más", explicó Pérez.
Pérez y Nievas fueron despedidos ayer no sólo por sus familiares sino por otros miembros del Centro de Veteranos, muchos de los cuales se niegan a volver en estas condiciones pero que, obviamente, entienden la decisión de quienes luego de muchos años de una fuerte lucha interna tomaron la determinación de viajar ayer.
Así como el viaje no solo es el tiempo y los kilómetros recorridos, el equipaje tampoco son únicamente las mochilas o las valijas en las que van mudas de ropa, buzos, pantalones y otros elementos.
"El verdadero equipaje es la carga que llevamos interiormente. Es por un lado esta responsabilidad que tenemos de representar a los compañeros, y de volver a sentir cosas que vivimos hace 34 años. El equipaje que llevamos es bastante pesado y está compuesto, básicamente, por cosas que no se ven, porque son las que llevamos adentro nuestro", relata Juan, quien hace meses que se está preparando para este momento.
Los dos veteranos comodorenses permanecerán en Malvinas desde hoy y hasta el 15 de este mes junto a otros 40 ex combatientes con los que hoy se encontrarán en Río Gallegos y que llegarán de distintos lugares del país.
"Nos vamos a encontrar con veteranos de Chaco, Mendoza, Buenos Aires, y Santa Fe, entre otras provincias. Ayer, precisamente, se puso en contacto conmigo un veterano, un compañero que estuvo en el batallón logístico 9, a quien veré luego de 34 años. Todo esto es muy emocionante", acota Pérez.
Además de entrar con pasaporte, los veteranos tienen que cumplir con un importante protocolo de seguridad y de civilidad, que incluye cuestiones básicas como ser cuidadosos, no provocar altercados ni disturbios y respetar a los kelpers, algo que para estos "pibes de la guerra" no es mucho, ya que es el precio que deben pagar por cerrar esta historia que desde el 2 de abril hasta el 14 de junio de 1982, a ellos y a los argentinos les cambió la vida por siempre.

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