Dos violentos robos dejan un saldo de tres heridos

Dos asaltos impactaron ayer por su violencia. A las 17 dos hombres –uno con mameluco– irrumpieron en la oficina de "Seguros Rivadavia" del barrio Roca. La encargada recibió un culatazo y los delincuentes huyeron con dinero, teléfonos y una notebook. Dos horas y media más tarde, padre e hija fueron blanco de ladrones en su casa de la calle Alvear. Después de golpearlos y atarlos, los sujetos huyeron con 20.000 pesos, alianzas de oro y una computadora. No hay detenidos.

El más violento de los robos se registró a las 19:30 de ayer en un domicilio de la calle Alvear, entre Misiones y Formosa, en la parte alta del barrio Pietrobelli. Según contó un familiar de las víctimas a El Patagónico, el propietario del lugar, de 78 años, atendió el llamado a la puerta. Eran dos sujetos vestidos con mameluco azul que preguntaron por su hija.
El hombre jubilado abrió la puerta y los hizo entrar debido a que dijeron el nombre y apellido de la joven de 19 años. Una vez en el interior de la vivienda "redujeron a mi tío y le pegaron; buscaron a mi prima y la golpearon", relató un familiar minutos después del golpe delictivo.
Los delincuentes actuaron a cara descubierta y utilizaron guantes de hilo de albañil para evitar dejar huellas. Conocían todos los movimientos de la casa e incluso a quienes residían en la parte trasera, quienes en esos dramáticos momentos no estaban. "Buscaban plata y supuestamente cheques, pero son personas jubiladas", lamentó el familiar.
El hombre recibió un duro golpe en el rostro y quedó tendido, mientras su esposa que padece una enfermedad madurativa observó el desenfrenado accionar de los malvivientes sin poder moverse ni hacer nada. La hija del matrimonio jubilado, en tanto, llevó la peor parte debido a que recibió golpes de puño y patadas en su cuerpo.
Los sujetos se llevaron 20.000 pesos y además les quitaron las alianzas de oro a sus víctimas. A la joven le sustrajeron la computadora portátil, los anillos y una cadena de su cumpleaños de 15.
Damián describió que a "mi prima la ataron de las manos con alambre y a mi tío con una soga". Pero en un descuido de los asaltantes, el hombre logró escaparse hacia el exterior y corrió hasta la carnicería de la cuadra para solicitar ayuda. Entonces, "cuando ellos (los delincuentes) se dan cuenta de que mi tío ya no estaba, la golpearon a mi prima y salieron", corriendo hacia la parte alta de la barriada.
La policía de la Seccional Segunda concurrió al lugar y solicitó una ambulancia que se encargó de trasladar a la joven que tenía hematomas en el rostro, cabeza y en la zona de la espalda. Su padre también recibió las curaciones del caso.
El personal de la Brigada de Investigaciones tomó intervención para tratar de individualizar a los autores del robo. Los sujetos al parecer no utilizaron ningún tipo de armas.

ROBO EN LA ASEGURADORA
El primer atraco que movilizó a la policía de la ciudad fue el ocurrido en el inmueble de las calles Jornada y Crónica del barrio Roca donde funciona la oficina de "Seguros Rivadavia". Eran las 17 cuando ingresó un sujeto que vestía un mameluco y dijo: "che, ¿sabes que me compre un (Chevrolet) Astra y quiero saber para asegurarlo?", señaló uno de los empleados a este diario.
Instantes después apareció otro hombre que vestía un equipo deportivo. Este afirmó que andaban juntos, pero luego extrajo un arma de fuego y generó el temor en la encargada, dos niñas que estaban en la parte de la cocina del lugar y los dos empleados.
Según Franco, uno de los ladrones "ya había venido para ver el movimiento" días anteriores. El sujeto que exhibía el arma era el más violento.
El mismo trabajador recordó que "el que entró primero estaba re tranquilo; nos decía: ´no va a pasar nada, dame la plata´; y el otro que fue el que sacó el arma dijo: ´si llego a encontrar plata, son todos boleta´".
Ante la intimidación, las niñas se escondieron debajo de una mesa y luego la encargada recibió un culatazo en la cabeza que le causó lesiones de carácter leve, constataron los médicos que concurrieron al lugar.
Los delincuentes se alzaron con $4.000, los teléfonos celulares de la empresa y los personales de los empleados, además de una notebook. Con el botín en sus manos, los asaltantes se fugaron a pie por la calle Crónica en sentido al Liceo Militar General Roca.
En este caso la policía de la Seccional Tercera y la Brigada practicaron las averiguaciones de rigor.
Por las características similares de los atracos, se presume que se trata de la misma banda.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico