Durante los próximos meses se pronostican niveles de lluvia habituales para esta época

El informe que desarrolla el docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Walter Maza, detalla que en julio, agosto y septiembre se esperan precipitaciones normales para esta época del año en Comodoro Rivadavia. Además, se estima que este invierno sea levemente menos frío.

Las lluvias caídas sobre Comodoro Rivadavia en los últimos meses preocupan por sus niveles mayores a los históricos. Incluso todavía esta ciudad convive con las consecuencias que dejó el temporal de fines de marzo y comienzos de abril.
En este sentido, el docente de la cátedra de Meteorología y Climatología de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Walter Maza elaboró un informe que proyecta las precipitaciones para los meses de julio, agosto y septiembre.
El trabajo realizado marca: "las lluvias deberían comportarse de acuerdo a los niveles normales del trimestre" ya que esta proyección es apoyada por el 70% de los modelos contrastados.
Para julio, se espera que las precipitaciones sean normales, de acuerdo a la adhesión del 70% de los modelos estudiados, mientras que la temperatura sería normal o levemente superior a lo normal.
El docente universitario sostuvo que estas previsiones se enmarcan dentro de una estimación de que las condiciones de El Niño Oscilación Sur sean neutrales.
Asimismo, Maza explicó que existe un consenso generalizado que de este invierno será levemente menos frío de lo normal.

EL FENOMENO
DEL TEMPORAL
El informe también analiza el temporal de lluvia registrado entre el 29 de marzo y el 8 de abril en esta ciudad. Al compararlo con los datos desde 1956 a la actualidad, Maza confirma que el fenómeno fue "inusual, inhabitual e inusitado".
El docente universitario detalló que para que llovieran 232 milímetros en ese periodo se conjugaron condiciones meteorológicas como baja presión generalizada de la atmósfera, orografía compleja y la temperatura del agua de mar (anomalía positiva). Es decir el sistema climático actuó en sincronía para provocar el temporal que fue el mayor de los 62 años de registros.
Este fenómeno estuvo impulsado por el cambio climático que vive el planeta con valores anómalos positivos de temperatura, a escala mundial, hemisférica, continental y local. Además, la precipitación máxima diaria se enmarca dentro de los meses donde son más frecuentes los extremos diarios de precipitación, ya que de los 62 años analizados, 9 veces se manifestaron en marzo, 10 ocasiones en abril y 12 oportunidades en mayo.
En este sentido, la estadística climatológica marca una probabilidad del 1.6 % de que el valor de 232 milímetros sea igual o excedido en 63 años.
Del informe también se desprende que la precipitación media mensual de marzo es cerca a los 20 milímetros mientras que la media anual es de 236 milímetros.

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