El 61 por ciento de las muertes en accidentes de tránsito en Chubut se producen en las rutas

En el último año fallecieron 56 personas en las rutas nacionales y provinciales de Chubut, lo que representa el 61,6% de los decesos por accidentes de tránsito que se registran en toda la provincia. Como en 2014, cuando fallecieron diez personas menos, la rutas nacionales 25, 3, 40 y 26 fueron las más peligrosas. Para los especialistas, el adelantamiento irregular y la mordida de banquinas son los principales causas de los accidentes fatales. En caminos urbanos hubo 35 muertes el año pasado.

Cristian Ansaldo es comisario y jefe de la Policía Científica de Rawson. Perito accidentológico desde 2000 y uno de los hombres que suele acudir a los accidentes que se producen en las rutas de Chubut.
En su caso lo hace en Rawson, donde tiene jurisdicción la dependencia que lidera, interviniendo en otro tipo de hechos que tienen lugar en el resto de la provincia, jurisdicción en la cual también estuvo destinado en Comodoro Rivadavia, Trelew y Esquel, las principales ciudades.
Ansaldo, junto a los otros peritos, llega al lugar del hecho y realiza una minuciosa radiografía analizado las huellas de frenada, posiciones finales de los vehículos, fracciones, derrapes, puntos de impacto y la geometría del lugar. El resultado de esos estudios permitirá saber qué es lo que ocurrió para llegar al desenlace que pudo terminar con heridos graves y muertes.

91 VICTIMAS DE ACCIDENTES
Según indican las estadísticas del Observatorio de Seguridad Vial de la Agencia de Seguridad Vial de Chubut, sólo en 2015 hubo 91 fallecidos como consecuencia de los accidentes de tránsito que se registraron en toda la provincia. La cifra significa un aumento del promedio mensual, de 6,3 a 7,6 víctimas, en relación a 2014 cuando hubo 76 fallecidos.
El número alarma, teniendo en cuenta que el mayor incremento se dio en las ciudades y se mantuvo el índice en las rutas, donde se suelen registrar más del 60% de las víctimas fatales de Chubut. Es que hoy los caminos que conducen a las distintas ciudades siguen siendo los puntos más negros en lo que respecta a seguridad vial, principalmente en verano con el crecimiento del tránsito y en invierno con las heladas.
Para poder comprender esto solo basta con decir que en 2015 el 61,6% de las muertes (56) se produjo en las rutas y el 38,4% restante en calles y avenidas de zonas urbanas y suburbanas.
Las estadísticas del informe que elabora el Observatorio a cargo de Gustavo Soto indican que en 2015 la ruta Nacional 25, que se extiende desde el puente de Rawson sobre el río Chubut hasta el empalme con la ruta Nacional 40 en Tecka, fue la más peligrosa de toda la provincia. Esos 534 kilómetros de pavimento se quedaron con la vida de 18 personas.
La ruta Nacional 3, en el tramo que va desde Puerto Madryn hasta el límite sur con Santa Cruz en el puesto Ramón Santos, fue otras de las arterias fatales. Se quedó con 10 vidas.
Mientras que las nacionales 26, camino a Sarmiento, y la 40, en la zona de la Cordillera, registraron un total de 8 y 6 víctimas cada una.

ADELANTARSE Y
MORDER LA BANQUINA
Tal como indican los especialistas y ratifican los números, en verano e invierno el tránsito se vuelve más peligroso. Sólo entre enero y marzo hubo 35 muertes contabilizando tanto rutas como caminos urbanos, y 16 entre junio y agosto, registradas principalmente por la imprudencia al volante, según indican los peritos.
"Lo que nosotros generalmente vemos son muchos accidentes por exceso de velocidad que hacen perder el control del rodado al conductor y terminan en vuelcos", explicó Ansaldo.
"Con mayor fatalidad también vemos la invasión de carril contrario cuando se producen adelantamientos irregulares. Siempre se producen en rectas por una falta de atención de los conductores, el apuro, no respetar al tránsito, al que viene de frente, y por una mala maniobra evasiva", detalló.
A modo de concientizar sobre cómo actuar ante un adelantamiento, el perito explicó cómo debe ser la maniobra. "El que evade carril tiene que continuar por el carril y el que viene de frente se tiene que tirar a la derecha. En muchos casos pasa que muchos eligieron la misma maniobra y chocan en la banquina. Y los que vienen de frente deben disminuir la velocidad", indicó.
Es que Ansaldo considera que el no respetar las normas de tránsito y el desconocimiento en manejo defensivo y seguridad vial también se suman a las causantes de estas frías estadísticas.
"A veces veo que la gente, en entrevistas que se han tomado, dice 'yo vengo bien por mi carril no me voy a correr', y es al revés. Viene con el auto más controlado, lo ve venir de lejos y puede decidir qué maniobra llevar a cabo", señaló.
El comisario retirado Ladislao Acebes, titular de la Agencia de Seguridad Vial desde diciembre, coincide en parte con Ansaldo y agrega que "en el adelantamiento hay que tomar una real dimensión del cálculo de la maniobra, que es la más complicada y peligrosa".
"Hay que tomar una serie de medidas que hacen al conductor inteligente y que en caso de no tomarlas pueden derivar en un siniestro de características importantes: cuando uno empieza hacer el acercamiento debe asesorarse si la mano contraria está debidamente despejada; y no acercarse demasiado para poder ver el ángulo de visión y tener un panorama sobre la mano contraria", explicó.
"Si el conductor se pega al vehículo de adelante tiene que sacar al auto al carril contrario, y si viene uno de frente puede chochar. También el tema principal en las rutas es que son largas las distancias y que influye el factor cansancio, el diseño de las mismas y el aburrimiento. Esto hace que se sumen ambos elementos y por ahí en grandes rectas el sueño o una mínima distracción el vehículo se va a la banquina, muerde y el conductor hace un fuerte volantazo, generalmente se cruza al lado contrario y se produce el clásico vuelco patagónico, eso es lo más habitual en plena recta", agregó.
Sobre este punto, Ansaldo recomienda que el conductor en vez de volantear disminuya la velocidad y continúe por la banquina con el volante firme. "Es preferible que se dañe el vehículo abajo y no volcar. También puede pasar que justo pase un vehículo, se crucen y no se dé un choque siempre frontal, sino frontales céntricos y lateralizados", aclaró.

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