El Ateneo Grand Splendid, entre las librerías más bonitas del mundo

El edificio conserva impecablemente su telón, palcos, fachada y cúpula que datan del 1919. Por día miles de turistas visitan esta joya arquitectónica.

Cada 23 de abril se celebra el Día del Libro, y con él gran cantidad de artículos sobre las mejores obras, las más vendidas, y un sinnúmero de listados invaden portales de noticias junto a la efeméride. En el plano turístico hay un conteo que coloca a la Argentina en los primeros puestos y es la que data de las más lindas librerías a nivel mundial.
Allí en un más que merecido segundo puesto, según el prestigioso diario británico The Guardian, se ubica El Ateneo Grand Splendid. Un edificio que conserva con orgullo todas las marcas de su pasado elegante como cine y teatro, aquellas que la hacen tan especial.
Ya un clásico punto en el circuito turístico porteño, miles de visitantes nacionales o extranjeros no dejan pasar la oportunidad de recorrer esta joya arquitectónica que sigue provocando suspiros. Es que al atravesar las puertas del Ateneo, se abandona el caos que reina las calles de la hermosa y a la vez ruidosa Buenos Aires, para adentrarse en un edificio que rebosa en arte.
El Ateneo retiene su antiguo esplendor, con su cúpula pintada, los balcones originales y la ornamentación intacta. Incluso se conserva hasta el telón de terciopelo, que adorna el escenario convertido en cafetería. Tiempo atrás en ese mismo lugar se presentó nada menos que Gardel. También hay sillones repartidos y, todavía mejor, los palcos se utilizan como pequeñas salas de lectura.
El teatro, diseñado por los arquitectos Peró y Torres Armengol, cuenta con unos soberbios 2.000 metros cuadrados en los que puede disfrutarse de la lectura de los últimos libros en una ciudad que "respira" cultura y amor por las librerías.
En tres plantas alfombradas, que conservan el rojo y dorado original, la librería tiene 2000 metros cuadrados totales.
El teatro fue diseñado por los arquitectos Peró y Torres Armengol, con 4 hileras de palcos, 500 butacas, una cúpula pintada por el italiano Nazareno Orlandi y esculturas de Troiani a los costados del escenario y en la marquesina de estilo griego del frente, solo apreciable para quienes se paran en la vereda de enfrente.
Su cúpula es una representación alegórica de la paz, pintada en 1919 con una celebración para el final de la Primera Guerra Mundial. La paz está personificada por una figura femenina sensual junto a una escalera cercada por flores. Además tiene guirnaldas de flores y nubes que han dejado detrás la cruel guerra y palomas, ángeles y ninfas rodean la figura central. También se puede apreciar una máquina de proyección con una cinta cinematográfica extendida. Los colores y la calidez del recinto dan lugar a un diálogo entre culturas poniendo por encima del conflicto la conciliación. La paz da lugar a lo nuevo, representado en el proyector de cine, presagiando tiempos de abundancia y progreso.
En febrero de 2000, el Grupo Ilhsa firmó un contrato de alquiler por 10 años sobre el edificio e invirtió 3 millones de pesos en remodelaciones, a cargo del estudio del arquitecto Fernando Manzone.
Nostalgia y belleza, es la perfecta combinación hallable en esta librería porteña ubicada en Av. Santa Fe 1860, Capital Federal de lunes a jueves de 9 a 22, viernes y sábados de 9 a 24, domingos de 12 a 22.
Para los curiosos que se pregunten qué pudo haber superado esta magnífica librería: fue Boekhandel Selexyz Dominicanen, en Maastricht (Holanda), una Iglesia gótica de los Padres Dominicos restaurada y reconvertida en 2006 para su nuevo uso como librería.

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