El balneario "La Lobería": paz y playa

Para quienes disfrutan de las costas, hay un lugar cerca de Viedma que resulta necesario visitar. Con acceso al asentamiento de lobos marinos a unos 30 kilómetros, la belleza del balneario, el centro de interpretación y los famosos "piletones" naturales, es un destino ideal para toda la familia.

A unos 900 kilómetros aproximadamente de Comodoro Rivadavia se encuentra el balneario "La Lobería" en la provincia de Río Negro. Se llega desde Viedma dejando atrás la villa marítima El Cóndor y tras recorrer 30 kilómetros por la ruta pavimentada.
Esta playa está protegida por altos acantilados que ofrecen al visitante el privilegio de disfrutar de agradables jornadas sin la presencia de los característicos vientos patagónicos. A la misma se puede acceder por una escalinata, en tanto que para los perezosos o personas con problemas de movilidad, se cuenta con un carrito eléctrico que baja y sube.
Uno de los encantos del lugar se puede disfrutar durante la bajamar, cuando se descubren rocas que fueron erosionadas por el mar, formando "piletones" naturales que se convierten en un atractivo para toda la familia.
El balneario cuenta con los servicios básicos para una confortable estadía. Posee playa de estacionamiento, confitería, restaurante y teléfono semipúblico.
Caminando por la playa, hacia el sudoeste -donde el sol cae en el mar- a unos mil metros de distancia se arriba al sitio conocido como El Anfiteatro, donde el acantilado presenta la forma de un abanico gigante. Sus principales atracciones son la visita al mirador de los lobos y al centro de interpretación, el esparcimiento vacacional en el marco de sus extensas, apacibles y majestuosas playas, y la práctica de algunos deportes como el parapente o el surf.

RESERVA PROVINCIAL PUNTA BERMEJA
A 3 km. del balneario La Lobería, se encuentra el primer asentamiento de lobos marinos de un pelo de la Patagonia. Dicha reserva fue creada en 1971 con el objetivo principal de conservar el sector de costas en el que se ubica la colonia.
Sobre los acantilados hay pasarelas que funcionan como miradores desde donde es posible apreciar el comportamiento de los lobos marinos y de las aves costeras tales como la paloma antártica, cormoranes, gaviotas, gaviotines y loros barranqueros característicos de la región patagónica. En ocasiones también se pueden observar orcas, ballenas, delfines y elefantes marinos.
Posee un Centro de Interpretación Faunística donde es posible conocer mediante la explicación de los guardafaunas la vida de las principales especies que habitan la región.
Los lobos marinos, protagonistas centrales de este maravilloso espectáculo natural, se caracterizan por su importante tamaño; los machos adultos imponen su presencia con oscuras melenas, tres metros de largo y 350 kilos de peso; mientras las hembras, que rondan los dos metros y se envuelven con su pelaje más claro, alcanzan los 150 kilogramos.
La época de parición es entre fines de noviembre y febrero, una semana después de alumbrar su única cría las hembras vuelven a aparearse y durante los once meses siguientes estarán gestando un nuevo cachorro que al nacer tendrá 85 centímetros de largo y 12 kilos de pesos.

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