El boxeo argentino va a Río en búsqueda de la gloria perdida

Es el deporte que más medallas cosechó para la Argentina en la historia de los Juegos Olímpicos. El mendocino Pablo Chacón, en Atlanta, fue el último boxeador argentino que se colgó una medalla.

El boxeo, el deporte que más medallas cosechó para la Argentina en la historia de los Juegos Olímpicos, irá a Río 2016 en la búsqueda de una presea que se le niega desde 1996, en Atlanta, cuando el mendocino Julio Pablo Chacón compartió la de bronce en la categoría de 57 kilos con el por entonces ignoto Floyd Mayweather.
Yamil Peralta (91 kilos), que acarició una medalla en Londres 2012 al caer en cuartos de final, y Alberto Melián (56), perdedor en 32avos de final en los mismos Juegos, son la vanguardia de una delegación que completan Leandro Blanc (49) -flamante clasificado en el Preolímpico de Vargas, Fernando Martínez (52), Ignacio Perrín (60) y Alberto Palmetta (69).
Lamentablemente el boxeo femenino, debutante en Londres 2012, estará ausente porque en una clara muestra de que los prejuicios siguen vigentes sólo competirán en Río tres divisiones y Clara Lascurat (51 kilos), Dayana Sánchez (60) y Lucía Pérez (75) no lograron clasificarse.
Una lástima porque Argentina seguramente hubiera clasificado alguna chica si tenemos en cuenta el auge del boxeo femenino en los últimos años y las siete campeonas mundiales actuales.
Esas seis ilusiones significan la mayor delegación a un Juego Olímpico desde Sydney 2000 cuando el boxeo argentino fue representado por Omar Narváez, Ceferino Labarda, Israel Pérez, Víctor Castro, Guillermo Saputo, Mariano Carreras y Hugo Garay, tres de ellos a la postre campeones mundiales en el campo rentado.
Curiosamente el único logro en Australia lo consiguió Víctor Castro en 63,500 kilos (los 64 actuales), una muestra de lo complejo que es obtener una medalla en un Juego Olímpico, por el altísimo nivel de los rivales y porque las características del boxeo olímpico difieren del profesional hasta en lo reglamentario.
Combates de apenas tres rounds que impiden desarrollar una estrategia de pelea y jueces no siempre muy calificados suelen muchas veces frustrar al mejor, como le pasó justamente a Peralta en Londres, cuando fue declarado perdedor ante el búlgaro Tervel Pulev en un pleito en el que el argentino mereció mejor suerte.
Y otro ejemplo de que el boxeo olímpico no es sencillo lo muestra que en Río 2016 por primera vez podrán combatir pugilistas profesionales y si bien varios lograron clasificar ninguno pudo ganar su categoría en los Preolímpicos.
El tailandés Amnat Ruenroeng, campeón mundial mosca hasta hace apenas un mes, cuando perdió ante John Riel Casimero, perdió anoche la final del peso ligero en Vargas, y el camerunés Hassam N'Dam, monarca interino de los medianos en 2012, cayó en la final de los mediopesado también en Vargas.
Pero la decisión de permitir boxeadores profesionales no fue la única de importancia que tomó el Comité Olímpico Internacional (COI) por recomendación de la AIBA (el ente rector mundial del boxeo no profesional), ya que por primera vez desde 1984 se peleará sin casco de protección (no aplicable a las mujeres) y también se adoptó un sistema de puntuación parecido al pugilismo rentado.
Ahora fallarán cinco jueces alrededor del ring. El ganador de cada round recibirá 10 puntos, mientras que el perdedor recibirá 9, y la ventaja podrá ser de dos puntos o más si hay un claro dominio. De las anotaciones de los jueces una computadora seleccionará al azar tres para que sean contabilizadas y recién al final se sabrá cuáles tarjetas fueron consideradas por el sistema.
El equipo argentino tendrá representantes en seis de las 10 categorías oficiales (las otras son 64, 75, 81 y + de 91 kilos) y el técnico del plantel, el uruguayo Julio García, fue claro en sus conceptos tras el Preolímpico realizado en marzo pasado en Buenos Aires: "cumplimos gran parte del objetivo. Desde Sidney 2000 que no lográbamos clasificar más de dos boxeadores. Eso evidencia que vamos creciendo, aunque todavía nos falta mucho para estar a la altura de las potencias. Somos conscientes de que nuestros púgiles están un escalón más bajo que los cubanos, los colombianos y brasileños, pero las diferencias son mínimas".
Y la semana pasada el último medallista olímpico y ex campeón pluma OMB, Julio Pablo Chacón, integrado al equipo técnico que conforman García, Fabián Escalada y Marcos Martínez, refirió durante la concentración realizada en Mendoza junto con los boxeadores cubanos que "el gran objetivo es poder obtener alguna medalla. Obviamente sabemos que es muy difícil, pero ellos (los cubanos) se han sorprendido porque han tenido una resistencia tremenda y eso es muy bueno por el rendimiento".
El boxeo es el deporte que mayor número de medallas obtuvo para la Argentina en los Juegos Olímpicos: 24 (7 doradas, 7 plateadas y 10 de bronce) y desde el 6 de agosto y hasta el 21 tratará de revalidar pergaminos.
Y el pabellón 6 del Ríocentro, modernísimo estadio que también albergará el badminton, el levantamiento de pesas y el tenis de mesa, será el escenario de las esperanzas de hacer honor al rico linaje del boxeo criollo y lograr una medalla que se niega desde hace dos décadas.

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