El brasileño acusado de matar a un argentino continúa prófugo tras escapar en una lancha

José Henrique Pereira Pinto escapó en una lancha del balneario Morro de San Pablo. Fue luego que el martes atacara a Marcelo Gabriel Rey, un argentino que residía en el vecino país y que falleció en el incidente, tras golpear su cabeza contra una escalera, indicaron testigos.

Los restos de Marcelo Gabriel Rey, el joven argentino que fue asesinado el martes en el balneario Morro de San Pablo, del Estado de Bahía, ayer fueron puestos a disposición de las autoridades consulares por la justicia de ese país, luego de la realización de la autopsia.
Anoche continuaba la investigación del caso y la policía brasilera buscaba al principal sospechoso: José Henrique Pereira Pinto (37), un ex empleado público del estado de Espíritu Santo, vecino al de Bahía, que vivía en Morro de San Pablo vendiendo cacao, típico de la región en las playas.
Según fuentes oficiales, el brasileño acusado de matar a golpes a Rey abandonó la isla en una lancha. "Sabemos que el agresor escapó usando una lancha", dijo la comisaría del municipio de la isla de Cairú, Argimaria Freitas de Sousa Soares, tras escuchar a tres testigos del caso.
"Hemos lanzado una búsqueda en todo el Estado para capturar al sospechoso", dijo el portavoz oficial, confirmando que el único antecedente penal del prófugo es una pelea que había tenido en Arraial D'Ajuda, en el sur de Bahía en 2011.

"UN GRAN TIPO"

Rey (38), apodado "Conejo", murió el martes por la madrugada luego de discutir con Pereira Pinto aparentemente sobre quien pagaba una cerveza, de acuerdo a las versiones recogidas por testigos en la causa.
Según los investigadores, su deceso se produjo luego que impactó su cabeza contra una escalera de piedra tras recibir una patada por parte de Pereira Pinto.
Un vocero de la Secretaría de Seguridad del estado de Bahía dijo a Télam que en la pesquisa abierta por la Policía Civil (investigaciones) indica que el argentino y el brasileño discutieron porque uno le reclamaba al otro que le pagara una cerveza, de acuerdo a los datos aportados por testigos.
Tras la entrega del cuerpo, los amigos iniciaron una colecta para cubrir el costo del envío del cuerpo a la localidad bonaerense de Lanús, de donde era oriundo.
El argentino Gastón Carniel, titular de "Bar do Peter", destacó que la víctima era querida por los habitantes locales y por la comunidad argentina. "Marcelo era un gran tipo, se sentaba en la mesa de los bares y siempre invitaba cerveza a los brasileños, era un tipo querido", comentó Carniel, quien agregó que tras el homicidio el agresor se escapó.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico