El brexit amenaza con replicarse en otros países de la Unión Europea

A tres días de que la mayoría de los británicos decidieran en las urnas abandonar la Unión Europea, una crisis se desató dentro de los dos principales partidos de Reino Unido y activó una ola de frenéticas reuniones entre los máximos líderes del bloque y Estados Unidos para contener un posible efecto dominó.

Mientras las primeras reuniones políticas para preparar el terreno para la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) comenzaron ayer en Bruselas, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, anunció que hoy viajará a Londres, al mismo tiempo de que los líderes de Alemania, Francia y Roma se reunirán en Berlín.
Kerry, quien llegó ayer a Roma para reunirse con el primer ministro italiano, Matteo Renzi, y su par israelí, Benjamin Netanyahu, intentó mostrarse tranquilo ante la prensa y aseguró que nada cambiará "la "inquebrantable asociación (de Estados Unidos) con la Unión Europea y el Reino Unido".
El funcionario norteamericano adelantó que hoy tendrá una ajetreada jornada que lo llevará a Bruselas, la sede de la UE, y a Londres, según informó la agencia de noticias EFE.
En tanto, la canciller de Alemania y la dirigente considerada la líder más fuerte de la UE, Angela Merkel, recibirá mañana en Berlín al presidente francés, Francois Hollande, y al premier italiano, Renzi. El tema que dominará por completo la agenda es el Brexit.
El gobierno de Merkel ya había anunciado que la canciller y su ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, se reunirán con varios dirigentes europeos y que el martes a la tarde explicará ante las cámaras cuál será posición oficial de Alemania sobre la salida de Londres y la situación política que deja dentro de la UE.

REFORMAS
El diario local Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung adelantó ayer un presunto documento consensuado entre Berlín y París para aprovechar el cimbronazo británico para introducir importantes reformas a la UE. El objetivo es hacerla "más flexible", aunque no queda claro qué significará esto.
En tanto, los líderes de los bancos centrales de la UE, Estados Unidos e Inglaterra, entre otros países, se reunirán esta semana que comienza en Portugal con motivo de un foro económico que tendrá el Brexit y sus consecuencias como telón de fondo.
La iniciativa, organizada por el Banco Central Europeo, tendrá lugar entre los días 27 y 29 en el municipio luso de Sintra, ubicado a 30 kilómetros de Lisboa.
Estas frenéticas reuniones buscan preparar el terreno para la cumbre de líderes de la UE de esta semana, en la que el primer ministro británico, David Cameron, debe anunciar formalmente la decisión de su ciudadanía de abandonar el bloque y explicar cómo lo hará.
Los presidentes del Parlamento Europeo (PE) y de la Comisión Europea (CE), Martin Schulz y Jean-Claude Juncker, respectivamente, ya pidieron claramente a Cameron que tome las riendas del proceso y no espere a que lo haga un nuevo líder, como el propio premier británico había anunciado el viernes pasado, cuando anunció que renunciará antes de octubre, cuando su partido elija a un nuevo líder.
Sin embargo, desde Londres el canciller británico, Philip Hammond, recordó hoy a sus socios que "el referéndum es un asunto interno" y que serán las autoridades de Reino Unido las que "determinen los plazos" de la salida de la UE, no los gobiernos vecinos o los líderes de las instituciones del bloque, según reprodujo el canal inglés ITV.
Mientras el frenesí se apodera de los máximos líderes de Europa y Estados Unidos, dentro de Reino Unido, la victoria del Brexit en las urnas el viernes pasado desató una profunda crisis de liderazgo dentro de los dos principales partidos políticos del país, el oficialismo conservador y la oposición laborista.
Luego que el primer ministro, el conservador David Cameron, anunciara el viernes que renunciaría antes de octubre próximo y abriera una interna dentro de su partido sobre quién debe sucederlo al frente del gobierno, ahora le toca asumir las consecuencias al otro líder político que encabezó la campaña para quedarse dentro del bloque europeo, el jefe de la oposición laborista, Jeremy Corbyn.
Nueve importantes dirigentes del llamado gabinete en las sombras de la oposición británica laborista renunciaron hoy en protesta contra el liderazgo partidario de Corbyn.
La tensión ya se había apoderado del Partido Laborista anoche cuando Corbyn informó que destituía al ministro en las sombras de Relaciones Exteriores, Hilary Benn, por considerar que éste promovía un golpe interno para derrocarlo, según informó EFE.
A la mañana siguiente y en claro apoyo a Benn, nueve miembros del gabinete en las sombras -o voceros, como también se los conoce en la prensa británica- presentaron sus renuncias: el referente de Salud, Heidi Alexander; de Educación, Lucy Powell; de Medioambiente, Kerry McCarthy; de Transporte, Lilian Greenwood; de Justicia, Charles Falconer; para Escocia, Ian Murray; para Irlanda del Norte, Vernon Coaker; y las responsables del Tesoro, Seema Malhotra; y Juventud, Gloria de Piero.
Luego de ser removido, Benn habló con la cadena de noticias BBC y aseguró que muchos en la fuerza socialdemócrata "habían perdido confianza en la capacidad de Corbyn de liderar el partido".
Acto seguido y por segunda vez en los últimos tres días, la oficina del jefe del Laborismo rechazó una eventual renuncia.
Corbyn "fue electo democráticamente y cuenta con un fuerte apoyo de la base", sostuvo el comunicado difundido ayer a la mañana y citado por la agencia de noticias ANSA.
Pese a que la victoria del Brexit el viernes pasado fue un duro revés para Corbyn, el veterano líder de izquierda de 66 años enfrenta una masiva resistencia dentro de su partido desde que ganó las internas en septiembre pasado, gracias al apoyo de miles de jóvenes y personas que se inscribieron a votar por primera vez dentro del partido.
Abierto defensor de un modelo de bienestar que rechace el paradigma de la austeridad que domina hoy en toda Europa, Corbyn ya fue duramente cuestionado por varios ex primer ministros laboristas y gran parte del establishment de esa fuerza, la más importante de la oposición.
Obligado a hacer un equilibrio constante, su situación al frente del Laborismo se deterioró dramáticamente tras el fracaso en las urnas de esta semana.
Por eso, no está claro con cuánta fuerza llegará Corbyn hoy al debate que mantendrá la bancada de diputados laboristas y que culminará con un voto no vinculante sobre su continuidad.
Según las reglas del partido, si al menos 50 diputados de los 232 que componen la bancada piden renovar el liderazgo, la fuerza está habilitada a buscar un nombre o, incluso, a convocar nuevas elecciones internas.
En el campo conservador, en tanto, el diario The Sunday Telegraph publicó ayer que el ex alcalde de Londres y líder indiscutido de la campaña a favor del Brexit, Boris Johnson, se postulará esta semana que comienza para suceder a Cameron en el congreso anual del partido en octubre próximo.

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