"El ciudadano ilustre" llega con una controvertida historia al Cine Coliseo

Daniel Mantovani es un escritor que, tras haber obtenido el premio Nobel de literatura, vuelve a su pueblo natal invitado por la Municipalidad. Sin embargo, no todo será color de rosa y además de las afinidades se encontrará con las diferencias que lo vuelven un elemento extraño y perturbador para la vida del lugar.

Oscar Martínez es Daniel Mantovani, un escritor consagrado a nivel mundial quien recientemente obtuvo el premio Nobel de literatura. Sus novelas retratan la vida en Salas, el pequeño pueblo en el que nació y al que no ha regresado desde que era joven. Sin embargo, una carta de la Municipalidad lo invita a recibir el mayor reconocimiento del pueblo: la medalla de Ciudadano Ilustre.
Así Daniel decide aceptar y regresa por unos pocos días a su pueblo. Pero no todo saldrá como esperaba.
"El ciudadano ilustre" se entrena mañana en el Cine Coliseo en simultáneo con las principales salas del país. El film, aclamado en el festival de Venecia, es dirigido por Mariano Cohn y Gastón Duprat, realizadores de "El hombre de al lado" y cuenta con la actuación de Dady Brieva (Antonio), Andrea Frigerio (Irene), Belén Chavanne (Julia), Nora Navas (Nuria), Marcelo D'Andrea (Florencio Romero), Iván Steinhardt (Detractor) y Manuel Vicente (Intendente).
La historia se centra en el regreso de Mantovani. El escritor al llegar al pueblo constatará tanto las afinidades que aún lo unen a Salas, como las insalvables diferencias que lo transformarán en un elemento extraño y perturbador para la vida del lugar.
De a poco la calidez pueblerina desaparecerá y las controversias se multiplicarán, llegando a un punto sin retorno que revela dos formas irreconciliables de ver el mundo.

HISTORIA CONTROVERTIDA
La película pone en escena varios debates vivos en la Argentina y en el mundo. Uno de ellos es el rechazo a la mirada externa y crítica que representa el protagonista, un escritor exiliado hace décadas en Europa, frente a la defensa nacionalista de sus coterráneos.
La vida apacible, la exaltación de lo propio y la mirada campechana son un estilo de vida aceptable en un pueblo de provincia, pero para este escritor cosmopolita suponen la negación de una sociedad a cualquier idea de progreso.
A este conflicto se suma una suerte de herida abierta en el orgullo argentino por ser un país con grandes escritores pero sin un Nobel de literatura, tema que la película retoma saldando esa falta con el protagonista, que sí obtiene el galardón que se le negó a Jorge Luis Borges.
Así Mantovani encarnará al mismo tiempo la gran satisfacción y orgullo que supone para su pueblo natal tener una figura reconocida mundialmente y el creciente rechazo que se irá develando a medida que sus habitantes, inicialmente fascinados con su visita, lo vayan conociendo un poco más.
Como ha ocurrido con tantos artistas en relación a su pueblo, la fascinación mutará en desprecio a medida que vayan conociendo sus ideas y posiciones y, sobre todo, cuando se comience a difundir el contenido de sus novelas, que retratan críticamente la vida pueblerina de Salas, haciendo realidad la máxima de que "nadie es profeta en su tierra".
"Siempre nos interesó saber qué pasa cuando una figura consagrada vuelve a su pueblo natal después de mucho tiempo", dice Mariano Cohn. "En este caso, la figura es un escritor argentino y consagrado que es premio Nobel y tiene toda su obra basada en su pueblo, pero lo hace desde la distancia, desde Europa".
"Surgen una serie de sucesos contradictorios, ambiguos y tiernos. La película trata sobre esa comedia incómoda. Persigue ese juego de identificación, de posicionamiento. Te obliga a ver a la Argentina frente a un espejo", admitió el autor.

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