El Club Náutico Comandante Espora continúa con sus clases de Optimist

Con la visita del comodorense Alejandro Lecito, que está radicado en Buenos Aires desde 1999, los instructores locales Patricia Casas, Gonzalo Gallegos y Natalia Barrera continúan con la formación de los más pequeños los fines de semana. Ayer a las once prosiguió la actividad en la institución comodorense.

Las nubes grises se observan en el horizonte, atrás del puerto de Comodoro Rivadavia pero alrededor de ocho veleros optimist se mantienen en el mar. Los nenes siguen perfeccionando la técnica junto a Alejandro Lecito, que llegó desde Buenos Aires a su Comodoro natal y cuando puede colabora con el club Comandante Espora que lo cobijó de chico. Parte de lo mucho que sabe lo aprendió en la costanera local, y ahora observa al futuro de la institución y comparte su entusiasmo.
De cerca lo ayudan los instructores locales Patricia Casas, Gonzalo Gallegos y Natalia Barrera, quienes están a cargo de las clases de Optimist y también Laser los días sábados en la institución nacida en 1944, y que actualmente es presidida por Eduardo Dunaj.
"El club hace varios años que tiene una escuela regular de Optimist y se viene realizando un trabajo los días sábado. Actualmente tenemos dos grupos. La escuelita que tiene nenes de 9 a 14 años, y los avanzados que vienen hace varios años. Cuando terminan esa actividad, con 15 años pasan a Laser", apunta Natalia Barrera.
El frío y la lluvia no son impedimentos para ingresar al mar, y los requisitos son mínimos en el Comandante Espora. Alejandro Lecito se fue a Buenos Aires en 1999, y sentado en la mesa destaca que "no se requiere conocimiento previo pero si se le inculca respeto al agua. Hay que tener en cuenta si saben nadar, y los que no, son más observados. Siempre se prioriza la seguridad y por eso, yo en Buenos Aires les pido que vayan a pileta. Igualmente allá es diferente a lo que se vive en Comodoro Rivadavia. Se puede navegar todo el año y eso hace que el nivel sea totalmente diferente. Cuando se juntan en una competencia nacional hay más de 120 timoneles".

COMPETENCIAS A NIVEL REGIONAL

Gonzalo Gallegos es el responsable de dictar clases en Laser, y al habla sobre la actividad brinda detalles de lo que son las competencias en la región. "A nivel local es ir a competir a Puerto Madryn donde se hace la Copa de las Ballenas, y es algo único porque estás en el agua y las ballenas pasan cerca. Por ahí da miedo, pero es algo fabuloso. Se realiza en época de ballenas y después hay una en Bariloche o Villa La Angostura", graficó.
A su vez, Natalia acota que en realidad desde Comodoro Rivadavia las distancias son muy grandes para el traslado de las embarcaciones, pero eso no es impedimento. "La realidad es que nosotros estamos lejos de todo como para poder mover los barcos, pero siempre contamos con la buena predisposición de los padres que son los que cargan y llevan", explicó.
Gallegos remarca que no solo es Puerto Madryn. "Además hay un Norpatagónico que se hace una vez al año que reúne a toda la Patagonia. Una se hace en el Valle, y al año siguiente en Bariloche, y al siguiente en el mar".
Los integrantes del Náutico destacan la posibilidad que brinda el club, algo que no lo hacen otras instituciones. "El club y la Municipalidad de Comodoro Rivadavia han comprado cuatro barcos Laser que lo pueden usar barcos que no tienen la posibilidad de tener sus embarcaciones. En el Optimist si lo provee el club a los más chicos cuando vienen a navegar. Eso genera que los chicos puedan seguir progresando y no que desistan por no tener su barco para salir al agua", remarcó Barrera.
Vale destacar que para sumarse a la actividad, los más chicos deben cumplir la única condición que es hacerse socio.
Alejandro Lecito, que tiene una extensa trayectoria, admite que "una ventaja que tiene el club, y a diferencia de otros en el país, hay un ingreso accesible. Acá no ingresás si te trae otro socio, algo que en otros clubes náuticos si se necesita. Acá te dan los buzos de neoprene, algo que no todos lo hacen, y cuando ya el nene está en el tema ahí si se invierte en un equipo. Otra ventaja es lo que se puede realizar a nivel familiar con los salones y los diferentes eventos", sentenció.
Afuera, los chicos comienzan a guardar las embarcaciones, antes de compartir la tarde y una merienda. Saben que el club les da esa posibilidad de disfrutar una tarde diferente, pero lo mejor para ellos es que ayer volvieron a ingresar al mar para seguir aprendiendo.

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