El comisario Pulley vinculó al poder político y a la fuerza policial con el tráfico de drogas

Al declarar en el marco de la causa judicial que se desarrolla en su contra, relacionada a su desempeño como jefe de la Seccional Primera de Comodoro Rivadavia, el imputado cuestionó: "es evidente que el origen de la investigación en la etapa de intervención policial, tuvo como finalidad encubrir y desviar información por hechos relacionados al tráfico de drogas, en los que podría tener vinculación el poder político de ese momento e inclusive la propia fuerza policial". El viernes vence la prórroga que la jueza Daniela Arcuri le otorgó al Ministerio Público para ampliar la investigación que encabeza la fiscal Camila Banfi. Mientras, la nueva causa que se abrió para investigar a las personas que mencionó en su descargo el imputado, la lleva adelante el fiscal Juan Carlos Caperochipi.

La prórroga de investigación que fue otorgada el 5 de julio en la causa donde está imputado el comisario Alejandro Pulley, vencerá el viernes y para entonces la fiscal general Camila Banfi deberá presentar la correspondiente acusación.

En el transcurso de esos 30 días que se otorgaron se deben evacuar las citas de la declaración del imputado, a cuya grabación se remitirá El Patagónico. En tanto que la causa nueva que se abrió para investigar a las personas que mencionó en su descargo el imputado, la lleva adelante el fiscal general jefe, Juan Carlos Caperochipi.

SU PASO POR COMODORO
En la declaración que Alejandro Pulley ofreció el 4 de julio último ante la jueza Daniela Arcuri, la fiscal Camila Banfi y su defensor Alejandro Fuentes, el imputado recordó que en enero de 2013 fue designado como jefe de la Seccional Primera de Comodoro Rivadavia, donde los recursos existentes "eran por demás escasos".

En febrero de ese año, Pulley conoció en un allanamiento a Guillermina Ferreira Almada, la regenteadora de un VIP (ver recuadro) y sostuvo que en octubre de ese año la mujer le aportó valiosa información sobre narcotráfico, en donde se mencionaban personajes del poder político –cuyos nombres no trascendieron—y esa información inmediatamente fue trasladada a la División Drogas y personalmente hablé con el comisario Julián Vilches para que tomara contacto con la informante y así lo hizo", manifestó el imputado.

"Es obvio y siempre es así, que cuando una persona aporta información sobre un tema como este hay que garantizarle dos cosas, su anonimato y seguridad personal. Y de eso debió ocuparse quien conducía dicha área, el comisario Vilches. Una vez hecha la relación, lo que correspondía era que yo saliera de plano", argumentó.

A fines del diciembre de 2013, continuó Pulley en su relato, recibió nuevamente información de la misma fuente y por la naturaleza de los hechos que se describían, comunicó la novedad directamente al jefe de la Policía del Chubut, porque "no tenía confianza en quien dirigía el área de Drogas en ese momento. A pesar de ello, la orden del comisario general Luis Buttazzi fue que la misma sea canalizada a través del comisario Leonardo Bustos".

El 2 de enero de 2014 se presentó Bustos en la oficina de Pulley cuando este estaba entregando la comisaría para iniciar su licencia anual. "Ahí lo puse en detalle de la información que había recibido, le entregué un informe e inclusive estando él en mi oficina le envié un correo electrónico con un bosquejo de la información, revelándole quién era la fuente que la portaba", narró.
La información era muy importante, no solo por las cantidades de droga de las que se hablaba sino por las personas a las cuales se hacía referencia, cuyas identidades no fueron reveladas en la declaración de Pulley.

CAMBIO DE ESTRATEGIA

Al ver que no surgían efectos de los datos suministrados, Pulley sostuvo que cambió de estrategia. "Fue por ello que lo llamé al jefe de policía, comisario general Luis Buttazzi, en no menos de cuatro ocasiones ante la evidente inacción por parte de los investigadores. Por ese motivo y aprovechando la buena relación que tenía el jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, con el Juzgado Federal, conseguimos una entrevista con el secretario de la doctora Eva Parcio, el doctor Manuel Pizarro. Mi intención era saber si la información que había aportado estaba en conocimiento de ese juzgado porque tenía serias sospechas de que no se había hecho absolutamente nada y más aún cuando tomé conocimiento que había personas del poder relacionadas al caso".

Añadió que en agosto de 2014 recibió nuevamente información relacionada a la venta ilegal de drogas, pero que atento a la experiencia que tuvo con los dos datos brindados el año anterior, optó por documentar la misma y remitirla el 27 de ese mes y año a la División Drogas con asiento en Comodoro Rivadavia, a la vez que mediante oficio correlativo a la anterior le reveló la fuente de la información.

Al cabo de uno días lo visitó el comisario Vilches para consultarle sobre algunos detalles de lo informado en esa comunicación. "Fue él quien me pidió que no cortara el contacto con la informante para que ante cualquier otro dato que pudiera surgir fuera trasladado a las actuaciones preliminares. La situación me pareció por lo menos sugestiva y lentamente con el tiempo me terminé dando cuenta de que la intención de este era otra", consideró.

Respecto a Vilches, Pulley dijo que dentro de la fuerza policial este está identificado "como un soldadito" de Bustos, "con quien mantuve gran parte de mi carrera un enfrentamiento casi personal, por cuestiones de conducción y de liderazgo policial", reconoció.

En enero de 2015, por resolución de la Jefatura de Policía, Pulley fue trasladado como jefe de la Sección Operaciones de Puerto Madryn. "Cuando pedí explicaciones se me dijo informalmente que había sido un pedido de Carlos Marsó", el exsecretario de Seguridad del municipio comodorense con quien mantuvo diferencias porque este le había pedido, con tono de orden, que no le tomara la denuncia al movilero de una radio local que había sido agredido por un empleado municipal.
"A partir de allí no supe más sobre el estado de las investigaciones y entendía que debían estar en curso", dijo respecto a la causa de drogas sobre la que aportó información.

LA BRIGADA CUSTODIABA WISKERIAS EN MADRYN

El comisario imputado recordó estando a cargo de la Sección Operaciones de Puerto Madryn, en marzo de 2015 y ante una serie de incidentes en las salidas de los locales nocturnos, se intensificaron los controles y le llamó la atención que hubiera una sola wiskería habilitada como tal, mientras que las restantes se encontraban habilitadas para otro rubro, aunque la actividad real fuera esa.
Así surgió un caso de presunta trata de personas con fines de explotación sexual que motivaron tareas de investigación preliminar en las cuales Guillermina Ferreira Almada aportó información, "primero a través de una persona conocida por ella con residencia en Puerto Madryn y luego cuando se le requirió precisiones aportó datos de importancia que hizo llegar por correspondencia", explicó.
De las averiguaciones practicadas se verificaron, entre otras irregularidades, que tanto personal de la Brigada como de la División Drogas Peligrosas, hacían la seguridad de esos locales. Fue por ello que junto a la jefatura de la Unidad Regional de Puerto Madryn decidieron mandar la información mediante oficio 136/15 OP Expediente 2258/15 URPM a la Fiscalía Federal con asiento en Rawson".

MATAR AL MENSAJERO

"En mayo de 2015 tomé conocimiento a través de los medios gráficos que habían detenido a Guillermina Ferreira Almada (en Comodoro Rivadavia) por presunto delito de trata de persona e inmediatamente confirmé lo que sospechaba, lejos de investigar la organización dedicada al narcotráfico habían metido presa a la informante", fue la conclusión que sacó Pulley.
En febrero de 2016, Pulley fue designado jefe de la Unidad Regional de Trelew. Ya cumpliendo función en esa unidad tomó conocimiento de la investigación que llevaba adelante la División Sustracción de Automotores donde se lo investigaba al oficial Pedro Lázaro Benítez, la que en definitiva dio lugar a la causa donde a él también se lo imputa.
"De hecho, en una conversación informal, el oficial (Sergio) Salamín me comentó sobre la misma. Es decir que si yo hubiera tenido algo que ver con esa organización habría que explicar cómo cerraron con éxito la investigación cuando yo tenía pleno conocimiento de la misma. La respuesta es clara. Yo no tenía ningún tipo de vinculación con esa gente y así lentamente se va esclareciendo en este proceso aunque la Fiscalía sostenga lo contrario", se defendió.
"Se habla de una estrecha relación entre mi persona y el resto de los coimputados, pero no han podido documentar ni un solo contacto mío con estos. No hay una foto, una filmación que así lo demuestre. La razón es una sola, que en realidad nunca me investigaron. Me trajeron a esta causa de los pelos para mediatizar el caso", denunció.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico