El Correo: un edificio histórico que forma parte del patrimonio cultural

El 8 de marzo de 1943 quedó formalmente inaugurado el edificio del Correo Central en la esquina de Moreno y San Martín luego de que la antigua oficina que funcionaba en una casa, sobre Rivadavia al 300, se quemara.

Tradicional y parte del patrimonio cultural e histórico de esta ciudad, el edificio del Correo fue incorporado al registro de bienes patrimoniales de Comodoro Rivadavia, mediante la Ordenanza 8445/05. De ese modo se lo declaró patrimonio histórico de la ciudad, por lo cual está señalizado con el cartel identificativo correspondiente como perteneciente al patrimonio comodorense.

"Los edificios deben ser conservados íntegramente sin alterar ninguna de sus partes, ni características esenciales", reza en el documento que obliga a la preservación de la estructura histórica. Por ende los edificios declarados patrimonio deben ser inmunes a la destrucción, resguardados y solo restaurados para su conversación.

El Correo fue la primera institución de representación nacional en la ciudad y su primer jefe se llamó Calixto Melzi. Además, su primera sede fue escenario privilegiado del 13 de diciembre de 1907 que cambió para siempre el futuro y destino de Comodoro Rivadavia, ya que desde allí se transmitió a Buenos Aires el telegrama donde el ingeniero Humberto Beghin comunicaba a sus superiores la sensacional noticia del descubrimiento de petróleo.

En los primeros tiempos, el servicio de correo funcionó provisoriamente en una carpa, aguardando que se fijara el lugar donde sería situado el pueblo al pie del Chenque. Esta tarea demoró un poco en ejecutarse aunque el ingeniero Policarpo Coronel, reservó la manzana No. 3 para la instalación de la oficina de Correos y Telégrafos que nació como un proyecto de la Dirección Nacional de Arquitectura.

El Correo posee hoy otras dos sedes, una en Kilómetro 3 que también es histórica por cuanto funciona en una dependencia de la ex estatal YPF y la otra en Kilómetro 8, en un edificio que fue especialmente construido. El edificio central fue declarado como patrimonio de la ciudad por el importante valor histórico y social que tiene, y por esa razón en 2015 se reinstaló el buzón histórico que siempre tuvo en su vereda y también años atrás se volvió a colocar la puerta giratoria de madera que caracterizó el ingreso a ese edificio y que había sido sacada durante la privatización de la empresa en la década del 90.

Si bien con el paso del tiempo debió aggiornarse, conserva aun la puerta de madera, la fachada externa y no se le han practicado reformas edilicias salvo el ingreso de emergencia y para discapacitados. Conserva la extensa línea de casillas de correo que también son de madera. Mientras, en su patio interno permanecen intactas las instalaciones de depósito, vivienda y obra social, que ahora se convirtió en sede de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones.

CORREOS Y TELEGRAFOS

La historia da cuenta que el presidente Julio Argentino Roca fue quien dispuso se concretara la extensión del telégrafo hasta Cabo Vírgenes, proyecto que venía considerándose desde hacía años, para lo cual, en 1898 había sido comisionado el capitán de fragata Eugenio Leroux, para levantar entre Puerto Madryn y Puerto Deseado, la futura línea telegráfica.

La Dirección de Correos y Telégrafos designó al inspector técnico José Olivera como jefe de la construcción, y los trabajos se iniciaron desde General Conesa, Río Negro, en 1899. Además se impuso el nombre de José Olivera a una calle, que según una noticia de 1904, era la principal de la flamante población.

La primera dotación del Correo la formaron el jefe de oficina Calixto Melzi, el telegrafista Lorenzo Melzi y el guardahilos Joaquín García. Melzi permaneció pocos meses ya que el 16 de noviembre también le correspondió ser el primer jefe de Caleta Olivia. La trascendencia que tuvieron el correo y el telégrafo en los inicios de la región no pueden ser valoradas por las frías estadísticas. La población entera vivía pendiente, en los afectos e intereses distantes de las noticias que podían llevarle o traerle estos muy útiles y valiosos medios de comunicación.

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