El crimen de Flores se produjo en su segundo intento por calmar a Alves

El homicidio Yony Flores Ramos se produjo en su segundo intento por calmar a Carlos Alves, quien le pegaba patadas a su esposa en el suelo. Antes, los vecinos lo habían tranquilizado y llevado otra vez a la fiesta que compartían, pero al cabo de un rato el agresor se cruzó a su casa para volver a pegarle a su mujer. De nuevo fueron a calmarlo, pusieron a salvo a la joven y mientras regresaban a la fiesta desde atrás le aplicó 4 puñaladas a la víctima. Estará preso hasta el 10 de abril.

Se llevó a cabo ayer la audiencia de control de detención y apertura de investigación preparatoria contra Carlos Josías Alves (31). El acto se realizó en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia, organismo que estuvo por demás poblado en la jornada, ya que se encontraban numerosos familiares y compatriotas de la víctima, el ciudadano peruano Yony Bartolomé Flores Ramos (43), coincidiendo también con la ruidosa manifestación que otros familiares de víctimas de homicidios, como el de Lucas Díaz, realizaban sobre avenida Portugal.
El acto estuvo presidido por la juez penal Gladys Olavarría, mientras que el Ministerio Público Fiscal fue representado por la funcionaria María Laura Blanco y el detenido recibió la asistencia del defensora pública, María Cristina Sadino.
En ese contexto, la acusadora pública solicitó que se declarara legal la detención de Alves por haberse realizado en cuasi flagrancia y se formalizara la apertura de investigación preparatoria por el delito de lesiones leves doblemente agravadas, por haber sido cometido contra la pareja conviviente y por violencia de género, en concurso real con homicidio simple, en calidad de autor.

UNA VEZ NO BASTA
El relato de la Fiscalía indica que el domingo se desarrollaba en Misiones y Las Orquídeas –en la zona alta del barrio Las Flores- una fiesta de cumpleaños en la casa de la familia Ortega Orellana, de la cual participaba Alves junto a su pareja. El hombre había bebido en exceso y cerca de las 19:30 se cruzó a su casa con su mujer. Ya en su domicilio el matrimonio inició una discusión; ella amenazó con irse y comenzó a juntar su ropa, pero él se lo impidió y comenzó a golpearla.
Los gritos alertaron a los vecinos que fueron a calmarlo. Por un momento lo tranquilizaron y lo llevaron otra vez a la fiesta.
La situación retomó la tranquilidad, pero al cabo de unos minutos Alves se dirigió de nuevo a su casa para volver a pegarle a su mujer, con tal grado de violencia que la arrojó al suelo y cuando los vecinos volvieron a interceder, la pateaba sin compasión.
En ese intento por frenarlo forcejeó con Flores Ramos, pero cuando la mujer logró pararse y salir de la casa para ponerse a salvo, los vecinos dejaron al violento y regresaron a la fiesta. Por detrás y con un cuchillo sin mango, mientras cruzaba la calle, el ciudadano peruano recibió una puñalada en la espalda. Al darse vuelta fueron otras tres estocadas las que le dio Alves, una de las cuales le perforó el pulmón izquierdo.
El herido quedó tirado y sus familiares lo cargaron rápidamente en un vehículo particular para trasladarlo al Hospital Regional, donde llegó casi sin vida.
A todo esto ya habían dado aviso a la policía. El presunto autor seguía en el interior de la casa, lugar al que se dirigió tras apuñalarlo; se cambió de ropa y se marchó. Un patrullero de la Seccional Séptima que se dirigía a donde ocurrió el hecho le preguntó justo a él si sabía dónde había sido la pelea y éste, con su cabeza baja, respondió que no sabía nada y siguió caminando con intenciones de fugarse, aunque los familiares de la víctima alertaron a los policías que era el responsable de la tragedia, por lo que allí mismo lo detuvieron.
75 DIAS PRESO
La Fiscalía pidió que se le otorgue un plazo de 3 meses de investigación y el mismo tiempo de prisión preventiva, afirmando que cuenta con elementos de convicción suficientes para tener a Alves como probable autor del hecho y enumeró las evidencias, entre ellas el secuestro del cuchillo, ropas con sangre y manchas levantadas en la calle y en el domicilio del imputado, todo lo cual deberá ser sometido a pericia científica.
Por su parte la defensa cuestionó la legalidad de la detención y la calificación que hace a las lesiones y violencia de género. También consideró necesario que se respete el derecho de inocencia y exigió la libertad, mientras que en forma subsidiaria y si la juez entendía que se debía cautelar el proceso, que la medida de coerción y el plazo de investigación no superaran los 30 días.
Finalmente, Olavarría resolvió declarar legal la detención, formalizó la investigación en los términos planteados por la Fiscalía y dictó la prisión preventiva por el plazo de dos meses y medio, mientras que la investigación la fijó en tres meses.

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