"El driver global del gran cambio tecnológico es la industria"

Mario Cimoli es director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL. Sostiene que América Latina debe comprender "los cambios globales". Y asegura que la disputa por el dominio global pasa por la "tecnología".

Guillermo Gammacurta
ggammacurta@ambito.com.ar

"Hoy lo que está sacando a Europa de la crisis es otra vez la industria con un nuevo modo de producir", afirma Mario Cimoli, director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Formado como técnico electrotécnico en la Escuela Técnica Ingeniero Huergo, un joven Cimoli dejó la Argentina y emigró a Italia en donde completó sus estudios de Economía en la Universidad de Venecia. Quizás por esa base formativa es que declama como principio: "Los economistas antes de hablar de tecnología tienen que saber cambiar una lamparita y conectar un circuito". Cimoli, quien se reparte entre su residencia en Santiago de Chile y su casa en San Giorgio, en la provincia de Padua, al norte de Italia, sostiene que "lo que nadie hace es leer los cambios globales que están pasando en la posición de los Estados Unidos, de Europa y China" con respecto a la tecnología.

Periodista: ¿Cómo impacta en el mundo la Revolución 4.0?
Mario Cimoli: El driver global del gran cambio tecnológico es otra vez la manufactura, con un nuevo modo de producir. Lo que pasa es que los economistas no entienden lo que es la tecnología y opinan por precio relativo, no entienden que la nueva industria está reconvirtiendo los modelos de negocios y el posicionamiento de los países. Los economistas antes de hablar de tecnología tienen que saber cambiar una lamparita y conectar un circuito. En la Argentina cómo se equivocaron los economistas que dijeron que la manufactura se había terminado; hoy la industria es una revolución.

P.: ¿Este cambio en la industria está en marcha?
M. C.: Hoy lo que está sacando a Europa de la crisis es otra vez la industria, y lo que está levantando la manufactura europea es la integración de los nuevos procesos productivos y paradigmas digitales junto con los distritos productivos de los grandes sectores industriales. Esto es robotización y automatización. No es verdad que la pyme es un instrumento que no genera, lo que pasa es que desde 2008 Europa aplica una política de Estado combinando productividad con desregulación del mercado de trabajo y una política industrial y tecnológica. Los países de Europa están saliendo porque se preocuparon muchísimo por el sector manufacturero y porque tuvieron una combinación macroeconómica que les permitió liquidez y tasas de interés bajas, mantuvieron relativamente estable la política industrial regional, le dieron mucha importancia a la relación educación técnica y tejido productivo, y fueron muy fuertes en los procesos de negociación comerciales.

P.: ¿Hay una disputa global en el marco de este cambio de paradigma?
M. C.: Hay un cambio del modelo de negocios, lo que nadie hace es leer los cambios globales que están pasando en el posicionamiento de los Estados Unidos, de Europa y de China, porque esos grandes jugadores globales disputan el dominio tecnológico porque quien no logra eso no va a sostener a la clase media en el largo plazo. No comprender eso es una ignorancia política. Lo que se ve en el cambio del modelo de negocios se refleja en la lectura geopolítica, es decir, quién se va a quedar con eso...

P.: ¿Cómo colocar a la Argentina en este mundo?
M. C.: Los políticos y los economistas siguen pensando en modelos viejos, pero el mundo es otro. Leer con los paradigmas antiguos no ayuda. Para los recursos naturales necesitás manufacturas como, por ejemplo, en el caso de la agricultura de precisión. La Argentina tiene que pensar su estructura productiva a la luz de los grandes cambios globales que se están produciendo. Hoy los recursos naturales necesitan de la manufactura de forma total. El punto fundamental es que lo que estamos viendo a nivel global no es el reflejo de actores individuales sino de una tensión por la transformación, en donde la tecnología, la producción y la distribución van a ser factores de discusión. En los grandes bloques que son EE.UU., Europa y China esa tensión ya se verifica a la luz de quién va a ser el que va a dominar esta nueva tecnología, en donde las manufacturas y las plataformas digitales van a ser dominantes. La batalla 4.0 es una cuestión de oferta y demanda. Hoy América Latina sólo demanda. Todo lo que está pasando en producción funciona con sensores y estándares, la gran batalla va a ser la de estándares. La posglobalización lleva a una confrontación en este nuevo tipo de modelo.

P.: ¿Quién sería un buen aliado para la Argentina en el escenario global?
M. C.: Europa es un buen aliado. Hay que razonar muy bien el acuerdo Mercosur-UE, el problema no es tanto el acuerdo sino que se haga pensando en los accesos a mercados pero también cómo se va a trabajar conjuntamente en las plataformas digitales, en los estándares, en la conformación de distritos industriales en ambos bloques. El acuerdo tiene que ser de mucho más alto nivel, no tanto de cuánto van a ser las cuotas de productos sino cómo va a ser la composición de los estándares y productos.

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